Hallan pequeños tesoros del doctor Castro Rendón

Se trata de libros, apuntes y recetas del médico pionero de la salud pública.

Mario cippitelli
cippitellim@lmneuquen.com.ar


Neuquén.- Es un pequeño tesoro, en términos históricos e institucionales, olvidado por el tiempo y descubierto por la casualidad.

Ordenando oficinas y retirando cajas con documentación que ya no servía, las autoridades del Hospital Regional Neuquén hallaron una serie de libros que datan de la época en la que trabajó el doctor Eduardo Castro Rendón.

Además de los libros, encontraron recetas, fórmulas químicas, apuntes y recetarios del médico que fue uno de los pioneros de la salud pública de la provincia.

El director del hospital, Adrián Lammel, y la directora asociada de Atención Médica, Teresa Kantolic, destacaron el hallazgo, ya que estos documentos permiten conocer un poco más el perfil de Castro Rendón y el trabajo que se hacía en aquella época de tantas dificultades como carencias.
"Nos llama la atención que la mayoría de los libros están en francés; es probable que hayan sido muy avanzados para la época y no existieran en español", dijo.

En algunas hojas, hay apuntes manuscritos de puño y letra de Castro Rendón quien –indudablemente– tenía conocimientos de la lengua francesa y por eso se nutría de información a través de aquellos libros. Hasta se encontraron propagandas de productos médicos de la época, como aspirinas para niños y barbitúricos para desórdenes psiquiátricos.

"Es interesante porque después de 80 años se vuelven a encontrar cosas de alguien que inició un proceso histórico en la salud pública de la provincia de Neuquén". Adrián Lammel. Director del hospital Castro Rendón

Enfermedades de época

Otro aspecto singular que llamó la atención de las autoridades es que muchos libros estaban especializados en parasitología y cirugía, lo que explica las enfermedades más comunes que había en épocas, cuando no existía el agua potable y mucho menos el sistema de cloacas. También hay apuntes relacionados con el tratamiento de sífilis, otro mal muy común que se expandía rápidamente a través de las relaciones sexuales. Y hay documentos de fórmulas químicas que el propio Castro Rendón escribía y hasta manuscritos sobre técnicas de procedimientos médicos. "Se nota que estudiaba y se capacitaba mucho", reconoció Lammel.

En la década del 30 Castro Rendón hacía lo imposible para poder dar atención médica a una comunidad que crecía rápidamente frente a un incipiente servicio de salud que no daba abasto para atender esa demanda. Castro Rendón era cirujano, pero tenía que saber de todo un poco. Por eso, hasta capacitaba a enfermeros.

Las autoridades del hospital se comunicarán con Inés, la hija del pionero de la salud pública para ver de qué manera conservarán los libros, documentos y manuscritos hallados.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído