Hay 7000 familias colgadas de la luz que corren peligro

Viven en tomas de tres ciudades y piden con urgencia el servicio legal.

Sofía Sandoval
ssandoval@lmneuquen.com.ar

Neuquén
Con conexiones precarias y materiales improvisados, más de 6 mil familias están enganchadas al servicio de energía eléctrica en las 45 tomas de la ciudad. Desde la Cooperativa CALF buscan regularizar su situación para así evitar posibles accidentes y una pérdida económica de 12 millones por año.

Según un estudio realizado por la organización Techo, hay 45 asentamientos informales sin acceso a los servicios básicos. La desocupación, el empleo en negro y los altos costos de los alquileres empujaron a muchos vecinos a ocupar terrenos y levantar construcciones precarias para vivir.

La mayoría de esos espacios no tiene un tendido planificado de los servicios básicos como luz, agua, cloacas o gas natural. Por eso, muchos vecinos optan por realizar conexiones clandestinas a la electricidad que es, en muchos casos, el único servicio que tienen y que les provee de luz y calefacción.

Estas conexiones precarias provocan dolores de cabeza tanto para los prestadores como para la Municipalidad, que llegó a un acuerdo con la cooperativa para realizar obras que lleven energía a las tomas nuevas. Es que esos usuarios no sólo ponen su vida en riesgo todos los días, sino que ocasionan una pérdida para CALF del 5% de la compra total de energía anual: unos 12 millones de pesos.

"Con la quita de subsidios, los asentamientos representan una pérdida muy importante para la economía de la cooperativa", señaló el presidente de CALF, Carlos Ciapponi. Para él, solucionar este problema sería un alivio desde lo económico y la desaparición del "constante peligro para la vida de las miles de familias asentadas que utilizan materiales precarios para obtener la electricidad".

Desde CALF informaron que son unos 6500 vecinos los que cuentan con este tipo de conexiones, radicados principalmente en la toma 7 de Mayo, donde hay 1200 lotes irregulares, y la 2 de Mayo, con 200 terrenos. Según trascendió, el 60% de esas tierras pertenece al ADUS y el 40% restante son lotes municipales.

Los enganchados corren el riesgo de morir o sufrir un incendio que provoque la pérdida total de sus casillas. "Ante cualquier descuido o factor climático se puede producir una desgracia, con la pérdida de vidas humanas o de los pocos bienes que poseen", reza un informe de la entidad.

El problema también perjudica a los asociados a la cooperativa que pagan el servicio y que, por la alta cantidad de ilegales, sufren desperfectos o bajas de tensión en sus casas. Es que las conexiones clandestinas saturan el servicio.

Es clave blanquear las tierras
La cooperativa trabaja por la regularización de las tierras a través de un convenio con el Instituto Provincial de Vivienda y Urbanismo (IPVU–ADUS) con el objetivo de instalar redes eléctricas, alumbrado público y conexiones domiciliarias de las tomas acordados con el Estado, pero con una activa participación de los vecinos.

Ciapponi aseguró que los enganchados "son una realidad", y agregó que su compromiso "es llevarles en las mejores condiciones el mismo servicio, con las instalaciones seguras y medidores".

Sin embargo, declaró que es necesario comprender que, por la prestación, ellos "deben pagar como el resto de los asociados".


En Centenario, se vive un drama con casillas quemadas

Centenario
"Esta es la manzana más olvidada del barrio. Hace cuatro años que estoy acá. Tenemos la tenencia pero faltan 100 metros de cableado para poner la luz", se quejó Marcos Crljenko, un vecino que vive en el barrio Vista Hermosa II, una toma donde ya sucedieron varios incendios por las conexiones ilegales.

Según los datos que pudo recabar este diario, hay alrededor de 500 conexiones eléctricas ilegales en tomas distribuidas por toda localidad, pero especialmente en la segunda meseta.

En el EPEN sólo llevan la electricidad a los terrenos que están regularizados, pero la andanada de asentamientos y tomas de terrenos puntuales hace que cada día haya más peligros en los barrios.

Hace menos de una semana se produjeron dos incendios en la zona de la meseta. Uno de ellos, relacionado directamente con la conexión eléctrica.

Los aire frío/calor
"Fui a buscar a mi hijo a la escuela y cuando llegué la habitación ya estaba incendiada", dijo Fabiana Aguirre, una vecina que padeció un voraz siniestro en la manzana 453 A del barrio Vista Hermosa.

Vive desde 2010 en ese sector, que no tiene alumbrado público. Los vecinos colocan sus propios postes y van llevando el cableado de forma irregular por las calles del barrio.

Algunos tienen mínimos conocimientos de electricidad y pueden hacer de sus conexiones un servicio más seguro. Pero otros directamente corren un peligro latente en los barrios, sobre todo los días fríos, de viento o lluvias.

"Muchos tiene los aire frío/calor que generan mucho amperaje. Si no tiene los cables adecuados, se puede producir un incendio", señaló Crljenko, quien además tiene conocimientos técnicos.


CIFRA
$50.000.000 Es la deuda de CALF al Municipio capitalino

El pasivo se pagará en obras y no en efectivo, según un acuerdo. Por ahora, la cooperativa se comprometió a destinar unos 20 millones de pesos en 10 loteos y tomas en distintos barrios.


En plottier
Hay 300 familias en la irregularidad

En la ciudad aún quedan 341 familias que están colgadas de la luz. Se trata de unas 150 viviendas en la toma Evita y las restantes 191 de la toma Rocaregularización. Sin embargo, años antes eran 1200 los enganchados.

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