La Haya, Holanda (Télam) > El ex presidente serbobosnio Radovan Karadzic llegó ayer al tribunal para crímenes de guerra de la ONU en La Haya y hoy comparecerá ante un magistrado en el primer paso hacia su juicio por genocidio, 13 años después de convertirse en el prófugo más buscado de Europa y diez días después de su detención.
Serbia extraditó en la noche del martes a Karadzic, de 63 años, al Tribunal Penal Internacional para la ex Yugoslavia (TPIY) en un avión que voló de Belgrado a Holanda, donde el ahora prisionero esperará a ser juzgado por crímenes cometidos contra bosnios musulmanes y croatas durante las guerras balcánicas de la década de 1990.
«El arresto de Karadzic es de una importancia capital para las víctimas, que esperaron este día durante mucho tiempo, y para la justicia internacional», dijo uno de los fiscales del TPIY, el belga Serge Brammertz, en conferencia de prensa.
Pese a que unos 15.000 ultranacionalistas marcharon el martes por Belgrado para oponerse a su previsible extradición, el presidente serbio, Boris Tadic, cumplió con su compromiso de entregar a los criminales de guerra a la justicia internacional -como le exige la Unión Europea para admitir el proceso de integración de Serbia a la UE- y durante la madrugada extraditó al presunto genocida.
El ex hombre fuerte de los serbios de Bosnia aterrizó en un avión oficial serbio y un helicóptero, custodiado desde tierra, lo depositó en el centro carcelario de máxima seguridad del TPIY en Scheveningen, en las afueras de La Haya, junto a ex aliados y enemigos.
Así, y según expertos legales, Karadzic se convirtió en el prisionero más importante entre los inculpados de crímenes durante las guerras de desintegración de la ex Yugoslavia desde el ex presidente yugoslavo Slobodan Milosevic, muerto en 2006 mientras esperaba su veredicto en la misma cárcel donde hoy está Karadzic.
«La acusación se basa en los tres delitos más graves del derecho internacional: genocidio, crímenes de guerra y crímenes contra la humanidad», argumentó Brammertz.
El fiscal se refería a los cargos que pesan sobre Karadzic, a quien se responsabiliza, junto a otros líderes serbobosnios, de llevar adelante una campaña de limpieza étnica para echar a croatas y musulmanes de un territorio que él consideraba parte de una «Gran Serbia».
Más de 100.000 personas murieron y unas 2.2 millones debieron abandonar sus hogares a causa del subsecuente conflicto que, conocido como guerra de Bosnia, se extendió de 1992 a 1995 y culminó con la derrota de los serbobosnios y la división del país en dos entidades autónomas, una musulmano-croata y otra serbia.
Detallesdel proceso
Karadzic podrá declararse culpable o inocente respecto a las acusaciones que se le imputan y dispondrá de 30 días para hacerlo.
La justicia internacional aún busca a dos supuestos responsables de los horrores en la guerra de Bosnia: se trata del general Ratko Mladic y de Goran Hadzic. Mladic era el jefe militar de los serbobosnios y se le acusa de genocidio y otros crímenes de guerra, al igual que a Karadzic. Hadzic fue presidente de los serbios en Croacia y se le responsabiliza del asesinato de cientos de ciudadanos no serbios.


