Ramón Rioseco comenzará hoy a recorrer nuevamente la provincia. Eligió el norte, ese bastión casi inexpugnable donde el MPN suele hacer la diferencia. El líder del Frente y la Participación Neuquina acaba de romper con el Frente para la Victoria. Oscar Parrilli, el conductor del PJ neuquino, respaldó a Darío Martínez como candidato a diputado nacional por ese espacio y el ex intendente de Cutral Co pegó el portazo. Se niega a ir a la PASO y recurre a las encuestas para chapear como el mejor posicionado. Así, las tensiones en el peronismo delinearon una elección, en principio, más dura. Los candidatos expectables eran de tres fuerzas y ahora son cuatro, todas con aspiraciones fundadas: Cambiemos, el FpV, el MPN y el FyPN, el partido de Rioseco con el que dará la batalla. Sólo hay tres bancas en disputa. Al mismo tiempo, a diferencia de las elecciones del 2015, los candidatos no capitalizarán en la lista el arrastre de un presidenciable. Por eso, los comicios de medio término suelen ser en los que el MPN juega más fuerte. Hay varias preguntas para el morbo en torno al comicio, uno de los dos turnos electorales que se vivirán con intensidad en esta ciudad (este año se renueva la mitad del Deliberante). El gobierno nacional, ¿jugará a todo o nada por los candidatos de Cambiemos? Es decir, ¿jugará fuerte por los candidatos de Horacio Quiroga? ¿O prevalecerá la buena onda con la Provincia? Esa puja, la de quién está más cerca del presidente y su entorno, signará un tramo del partido aparte que juegan el MPN y el quiroguismo. Hay otra clave para este año electoral puertas adentro de la provincia: la resolución de la crisis del sector petrolero y ver si llegan las inversiones prometidas.
La salida de Rioseco del FpV altera en parte el escenario preelectoral. Hay cuatro fuerzas con chances.


