La campaña, sus rasgos no exentos de crueldad y picardía, se hace notar con más intensidad. Por un lado, los candidatos instalados (hoy sólo del quiroguismo) agudizan su atrevimiento inaugurando hasta garitas de colectivo. Todo suma. Todo sirve para una foto en los diarios, en la tele, en el toma y daca a veces cruel, pocas veces inteligente, de las redes sociales.
Pero también, como no podía ser de otra forma, la campaña se hace cruda en el Concejo Deliberante y la Legislatura. Ayer, por un instante, hubo un puente directo entre lo que pasa por estos días en uno y otro ámbito. La foto de las últimas 24 horas es la del MPN obteniendo en la Legislatura con lo justo el famoso voto 18 para así aprobar los bonos del alivio para la Provincia.
Hay una línea directa entre la postura de Cambiemos en Diputados y el síndico municipal que trata el Deliberante.
En ese mismo recorte, el de la sesión del martes, se ve a los diputados que responden a Horacio Quiroga sin avalar ese endeudamiento. Se sabe: Pechi lo cuestiona todo lo que puede (y al mismo tiempo hace una diferencia comprando títulos para garantizar su plan de obras públicas) y les enrostra una mala administración a los últimos gobiernos provinciales. Por otro lado, los diputados del MPN, con las hosquedades de rigor de Claudio Domínguez a la cabeza, dejan al desnudo una nueva entrega para el largo historial de cruces del último año.
Pechi, dicen, mandó a votar en contra de los bonos porque el MPN le quiere nombrar un síndico municipal. Sería el encargado de auditar las cuentas de la comuna. En el Deliberante, donde tiene minoría, Pechi no habría logrado negociar un postulante más acorde a sus expectativas. Y esto motivó la postura de Cambiemos en la Cámara, pese a que en comisiones había habilitado el tratamiento del proyecto de ley de Omar Gutiérrez.


