POR CAMILO CIRUZZI / Especial
Vaca Muerta es un peregrino sediento en medio del desierto. La formación es impensada sin la ingesta de enormes volúmenes de agua para lograr que la roca madre sea productiva. De hecho, cada etapa de fractura de un pozo en la cuenca neuquina usa casi un millón y medio de litros de agua (1500 Mm3).
Hasta agosto de este año se habían perforado unos 250 pozos para los que se usaron casi nueve millones y medio de metros cúbicos de agua, unos 930 millones de litros. Ese volumen de agente para las fracturas es actualmente transportado en su mayoría en camiones, lo que genera un enorme impacto medioambiental y en la escasa infraestructura vial de la provincia. Y eso que sólo hay cuatro desarrollos masivos en la cuenca.
Esta situación motivó que en 2012 se empezara a pensar en una red de ductos que llevaran agua desde el río hasta las locaciones de manera directa, algo que recién cuajaría en el primer semestre de 2019.
Ya existe un proyecto presentado por SIMA Ingeniería, pero otro competidor desembarcó en la provincia y ya tiene fecha de inicio. Se trata de la empresa norteamericana JMAC, que opera en Dakota del Norte y opera en Bakken a través de la subsidiaria WDW (West Dakota Water). A cargo del proyecto está el ex funcionario provincial, Gustavo Nagel, representante de la firma en Argentina.
“La idea es replicar el desarrollo que JMAC tiene en Bakken, en donde buscó la sinergia de todas las operadoras con una sola instalación de superficie (facility) de 250 kilómetros que suministra agua a granel o con una cañería secundaria por hasta 50 mil m3 diarios”, explicó Nagel.
El proyecto local tiene varias etapas administrativas. Ya están tramitados los permisos de captación de agua en dos puntos: uno sobre el río Neuquén frente a la ET del EPEN en Añelo, y otro sobre el río Colorado al sur de Rincón de los Sauces.
Además, según explicó Nagel, están tramitados los permisos para extender la red de cañerías y aclaró: “El 100% de la superficie por la que vamos a pasar pertenece a tierras fiscales de la provincia”.
“La gran diferencia con otros proyectos es que tenemos fondeo propio y no hace falta recurrir a otras fuentes de financiamiento”, dijo el empresario.
Reveló que el proyecto tendrá un costo final de 80 millones de dólares que serán aportados por la empresa que lo contrató.
La red de agua tiene dos estaciones de bombeo y un tendido de 80 kilómetros de cañería hecha con un material especial. “Si bien la dimensión del bombeo depende de cada proyecto, nuestro esquema está preparado para bombear hasta 40 mil m3 diarios”, dijo Nagel. La primera etapa del proyecto se iniciará a fines de marzo o principios de abril y estará concluida a principios de julio. El desarrollo tendrá una primera etapa con un punto de captación en el río Neuquén hacia una zona de almacenamiento y de ahí habrá abastecimiento por gravedad a los clientes que contraten el servicio.
La idea, explicó Nagel, es empezar por Añelo para poder recorrer a varios operadores. “Comenzamos en el río Neuquén hasta dentro de la Calera (Pluspetrol), lo que implica unos 20 millones de dólares. Sabemos que hay otra empresa que está trabajando con un contrato en ese lugar, pero nuestra ventaja es que tenemos el permiso para uso de agua y no para un operador”, dijo el empresario.
Agregó: “Hablamos con todos los operadores y la ventaja es que tenemos experiencia y background; tenemos posibilidad de transferir agua a precio competitivo y con seguridad y, sobre todo, somos sustentables”.
Hasta hoy algunas operadoras resolvieron sus necesidades con tomas temporales o camiones. Por ejemplo, Loma Campana de YPF tiene una red de acueductos y depósitos propios.
Shell tiene acueducto en Sierras Blancas y Cruz de Lorena, que toman agua de un canal de irrigación y la almacenan en piletas propias.
El Orejano (Dow-YPF) usa pozos de agua y acarreo en camiones. Lo mismo Sierra Chata (Pampa Energía, Total y Mobil Argentina).
“Lo que decimos es que te llevamos agua a ese lugar a un precio competitivo. No medimos contra el mercado sino con los precios del operador. Nuestros precios varían en función del lugar y las distancias, por ejemplo, en La Calera tenemos que dimensionar cuánto van a necesitar para poder ser competitivos en relación a su proyecto”, dijo.
Comparó el desarrollo con la venta de un auto último modelo: “No se cierra primero el contrato con el comprador, se desarrolla el auto y luego se genera el mercado. Con esto es igual porque tenemos un producto confiable, competitivo y con garantías de proceso”.
Nagel conoce el proyecto de la empresa neuquina Ingeniería Sima y admitió que “se trata de una carrera” en la que quien primero llega es el que gana.
“Es una apuesta fuerte en la industria y por ahora no hay mercado para dos jugadores. Sería una picardía invertir en dos proyectos casi iguales”, dijo, aunque reconoció que “en 5 o 6 años tal vez sí podemos jugar varios”.
La obra de Sima
Tal como lo informó +e el 13 de octubre pasado, SIMA ya comenzó la ejecución de la primera etapa de su acueducto al que llama Agua Distribuida para la Competición de pozos no convencionales. Es un acueducto de 20 pulgadas y 68 kilómetros de extensión, desde el yacimiento La Calera hasta Parva Negra. La idea es transportar unos 30.000 metros cúbicos de agua por día del río Neuquén para Vaca Muerta. “La obra ofrece una infraestructura que quedará en la provincia mas allá de Vaca Muerta”, menciona Diego Manfio, VP Ejecutivo de SIMA.




