El empate entre Argentina y Perú dejó a la Selección al borde del abismo. Y el abismo es no jugar el Mundial de Rusia 2018. Desde 1970 la Albiceleste participa ininterrumpidamente de la competencia, con dos títulos y cuatro finales.
Esta situación no es nueva, costó llegar a Estados Unidos 94 y a Sudáfrica 2010. Pero no tener asegurado un lugar en el Mundial asusta a millones de argentinos, que ante esta posibilidad reaccionan con cientos de teorías y soluciones.
Argentina tiene tantos técnicos como hinchas y todos saben cómo hacer para ganar. Así, están los que piden que jueguen futbolistas del medio local porque los de Europa “no tienen sangre y vienen por la plata”; otros quieren un equipo de juveniles “con hambre”; algunos creen que es una conspiración con un plantel comprado por intereses malignos, y hasta hay un rumor sobre que Estados Unidos quiere boicotear el Mundial de Rusia dejándolo sin estrellas. La realidad es que la Selección tiene al mejor jugador del mundo –Lionel Messi– y a futbolistas que se destacan en las principales ligas del mundo y todavía mantiene chances de clasificar, en el repechaje o de manera directa.
Nadie quiere perder y nadie quiere quedarse sin Mundial, más allá del enojo por el mal juego del equipo. Pero pocos tienen en cuenta que Argentina está a un solo gol de conseguir el boleto. Con un tanto ante Ecuador que nos dé una victoria se asegurará el repechaje –dependiendo de otros resultados puede ser el pasaje directo– y un gol puede surgir de la iluminación de alguna individualidad, y la Selección tiene de sobra.
Si no es Messi pueden ser Dybala, Icardi, Papu Gómez, Paredes y hasta Di María o el Huevo Acuña. Pero la ilusión de ir al Mundial no está lejos ni es imposible: está sólo a un gol de distancia.
La ilusión de ir al Mundial no está lejos, está a un solo gol de distancia.


