La huella artística de un grande

La voz de Luis “Muñeco” Ordóñez es familiar para los neuquinos. Un hombre que le supo poner su sello a la vanguardia musical.

Por VICKY CHAVEZ

Luis Enrique “Muñeco” Ordóñez y Hamlet Lima Quintana: dos hombres, dos personalidades férreas; unidas por lazos familiares y por el arte, recalaron en estas tierras dejando una inolvidable impronta.

En esta búsqueda de información acerca de hombres que poblaron este territorio, que siempre le tendió sus brazos a todos aquellos que querían venir, y que dejaron sus huellas, nos encontramos partiendo hacia el barrio Mudón para encontrarnos con Ana Cecilia Lima: esposa de Luis Ordóñez e hija de Hamlet Lima Quintana -quien no vivió en Neuquén pero solía venir con frecuencia.
Su sencillez y su desapercibida manera de vivir nos hacen reflexionar acerca de la humildad de los grandes: su padre fue un poeta de renombrada trayectoria y su esposo un hombre que cantó en nuestro país y en muchos otros, convirtiéndose en una personalidad musical muy importante.

El sobrenombre de “Muñeco”

La primera pregunta que surge en la charla con Ana es por qué a Luis le decían Muñeco. “Fue un mote adquirido cuando era bebé, su mamá estaba muy enferma cuando dio a luz a Luis, y como éste era muy bello y pequeño, lo apodaron ‘muñeco’”, dijo. Entonces, cuestión dilucidada: es un apodo familiar, no artístico.
Nacido en la ciudad de Córdoba el 28 de junio de 1930, era el menor de varios hermanos. Y ya desde pequeño daba muestras de su extraordinaria voz, que fue ejercitando a lo largo de su juventud.

Su carrera

En 1956, luego de adquirir toda la experiencia en su provincia, viajó a Buenos Aires, lugar difícil de conquistar para los provincianos. Allí se puso en contacto con un músico cubano, pianista y arreglador, Fernando López, que había formado una banda tropical. Él integró a Luis como cantante para la vieja Radio Belgrano.
A partir de esto, su carrera fue vertiginosa y lo llevó a recorrer su país y países de Latinoamérica como Uruguay, Chile, Brasil, Perú, Colombia, Venezuela, Puerto Rico y México; en este último residió por dos años.

Participaciones y premios

En 1961 obtuvo el primer premio en el Primer Festival Odol de la canción con el vals peruano “Amarraditos” cuya publicación le significó la obtención de un Disco de Oro a las ventas. En 1962 obtuvo en el mismo festival el segundo premio con el tema “Cuento de Cuna”.
Con el tema “De vuelta de todo” ganó el primer premio por su interpretación en 1967.
En el Primer Festival Buenos Aires de la Canción, en donde estaban representados todos los países de Sudamérica, ganó el Segundo Premio por su interpretación del tema “Una tarde de abril” en 1968.
Se consagró ganador de la Selección local para representar a su país en el Festival OTI de la canción en 1980, con el tema de Mario Clavell “Dime adiós”, con la que ganó el tercer puesto sobre 23 países participantes. En 1983 realizó recitales auspiciados por la Dirección de Cultura de la Municipalidad de la Ciudad de Buenos Aires, en todos los barrios de la Capital Federal y gracias a la Dirección de Cultura de la Nación, en todo el país.
En 1960 comenzó sus estudios de canto en la Escuela del Teatro Colón, donde era su profesor el destacado barítono Ricardo Catena, que ejercía por ese entonces la doble función de cantante y maestro. Luego de dos años de estudios en el Colón siguió tomando clases particulares con el mismo maestro hasta su radicación en Neuquén.
Su tarea docente comenzó a ejercerla en la década del 70’: asistió a destacados cantantes populares con problemas vocales por falta de escuela como Jorge Valdez, Mario Clavell, Rodolfo Lezica, entre otros; también asistió a artistas.

Llega a la Patagonia

Su radicación en el Alto Valle de Río Negro y Neuquén fue en 1986 cuando ejerció tareas docentes a través de su Taller de Capacitación vocal, con actuaciones personales aisladas y la conducción de sus programas de radio y ciclos de música y canciones de su producción, donde creó espacios para la promoción de valores locales en sus distintos géneros.
En 1991 fue convocado por la Escuela Superior de Música de Neuquén para cubrir las cátedras de Impostación y Canto 1.
Su ciclo “Música Siempre” destinado a difundir los valores de Música Nacional y popular, se emitió diariamente para las radios del interior de la Provincia del Neuquén a través de RTN Radio y Televisión del Neuquén.
Sus espacios radiales han sido nominados por APTRA para recibir el Martín Fierro.
También periódicamente viajaba a Buenos Aires a cantar convocado por algunos canales de televisión.
Realizó espectáculos de música y canciones acompañados por sus alumnos en el Aula Magna de la Universidad, en el desaparecido “Espacio de las Artes” y en el Cine Español, y en ciudades de Neuquén y Río Negro.
También produjo el Certamen de Cantores Populares de Neuquén llamado “Todo un pueblo canta” en el año 2001 para los géneros Tango, Folklore y Melódico que premiaba a los ganadores con la grabación de su propio compacto.

Su vida familiar

La “Nena” Ana Cecilia contó que “de su primer matrimonio, Luis tuvo 3 hijos que le dieron varios nietos y dos bisnietos. De su segundo matrimonio tuvo a Mariano.”
En año 1973 se casó con Ana Lima con la que tuvo una hija María. Fue la compañera que lo acompañó hasta sus últimos días. Se conocieron  el año anterior porque Luis y Hamlet hacían el espectáculo “Me das la mano” en un café concert de Buenos Aires.
Y Ana, que acababa de separarse de su primer esposo, se acercó a su papá y comenzó a trabajar con él en la entrega de copas en la entrada del mencionado café. Así que allí conoció a “Muñeco”. Acotó “fue pionero en cantar marchas patrióticas en otros ritmos, el cantó la “Marcha a San Lorenzo” a ritmo de bolero. Como eran tiempos muy duros a nivel gobierno, mientras cantaba ‘Muñeco’,  Ana Cecilia cuidaba la puerta del café”.
 Luis la llamaba ‘Nena’, la apabullaba con su ímpetu y su romanticismo.
Le preguntamos si alguno de sus hijos canta: Ana dijo que cantó con su hija mayor, María Alejandra.

Lima Quintana

¿Quién es Hamlet Lima Quintana? El poeta suegro de Luis “Muñeco” Ordóñez.
Nació en Morón, Provincia de Buenos Aires, en 1923; parece que él prefería decirle Saladillo (localidad bonaerense situada a 200 km. de la ciudad de Buenos Aires) porque durante su infancia pasaba cinco meses por año allí.
Heredó de sus padres el amor por la música y las letras ya que escribían y tocaban el piano y la guitarra.
Perteneció a la compañía de Ariel Ramírez en las décadas de 1940 y 1960; también cantó con Los musiqueros y Los Mandingas.
En 1962 perteneció al movimiento artístico y cultural Nuevo cancionero, y compuso canciones que artistas como Horacio Guarany y Mercedes Sosa interpretaron.
Trabajó en las redacciones de la agencia de noticias United Press y de la sección Política del diario Clarín. Se desempeñó como cobrador, vendedor de la editorial Sudamericana y empleado del Instituto nacional de Cinematografía.
Grabó discos con el recitado de sus poemas, entre los que recordamos “Juanito Laguna remonta un barrilete” y la “Pampa Verde”.

Publicaciones

Publicó numerosos libros como en 1954 “Mundo en el rostro”, en 1961 “El Octavo Pájaro”, “La Isla”; “La armonía de los cuerpos”, “Edad del asombro”; “Los juegos”; “Cuentos para no morir”; “Sinfonía de la llanura”, entre otros, hasta 2003 “Los ángeles de la tierra” que fue una edición póstuma.
Numerosos premios coronaron su carrera: Primer premio de poesía de la Municipalidad de Morón; 1961 Faja de honor de la SADE; 1985 Premio Konex, Diploma al mérito como Autor de Folklore. En 1995, el Gran premio SADAIC (folklore).
En 2000, una Distinción en reconocimiento a su trayectoria SADAIC. En 2001, Plaqueta homenaje del Instituto Movilizador de Fondos Cooperativos.
“La cantata para don Jaime” fue una obra cultural que ocupó varias manifestaciones artísticas y que reunió a muchos artistas.
Esta cantata fue realizada en homenaje y memoria de don Jaime de Nevares con letra de Hamlet Lima Quintana y la música de Naldo Labrín. En esa oportunidad hubo varios artistas y cantantes, entre ellos Luis “Muñeco” Ordóñez.
También “Muñeco” nos deleitaba con su voz desde LU5 emisora neuquina.
Este es  un recordatorio de un hombre grande de la canción como lo fue Luis “Muñeco” Ordóñez  quien desde la sencillez de vida, la austeridad y el compromiso con la música vivió sus últimos días en nuestra ciudad.

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