El dilema del Gobierno es cómo hacer algo que deslegitime el reclamo”. El columnista de La Nación Carlos Pagni planteó en estos términos la búsqueda de una salida conveniente para el Gobierno de la creciente conflictividad con las diversas representaciones sindicales en tiempos de paritarias, en la que la pelea con los docentes bonaerenses es la madre de todas las demás batallas. El avance de la realidad no ha desmentido la sentencia de Pagni.
Por ahora, en tren de deslegitimar las protestas, Mauricio Macri y sus funcionarios se enfocaron en la figura del gremialista Roberto Baradel, líder del sindicato docente más grande del país, y en las presuntas intenciones desestabilizadoras de una parte de la dirigencia gremial aunada en la CGT, que decidió días atrás ir al primer paro general contra el Gobierno el próximo 6 de abril.
“Si han fundido el conflicto en la figura de Baradel y han decidido decir ‘vamos a pelear contra Baradel’, no entendieron absolutamente nada”, espetó el escritor y periodista Jorge Asís en una entrevista con Alejandro Fantino sobre la actuación del Gobierno en torno al conflicto con los docentes bonaerenses.
Luego pasó al problema principal que enfrenta el Gobierno: “No podés decir que tenés a la educación como prioridad y durante dos semanas no resolver este problema”. Y en este punto Asís le dio en el blanco a la principal contradicción de tener que buscar más allá de las evidencias un motivo que deslegitime un reclamo sectorial, como había sintetizado Pagni respecto de la tarea que ocupa al oficialismo nacional frente al conflicto con los docentes.
En lo que no le falta razón al Gobierno es en que las pujas sindicales por los salarios de los trabajadores no están divorciadas de la rosca electoral de mitad de mandato.
La realidad no ha desmentido que Macri esté en búsqueda de algo que deslegitime las protestas.


