La provincia lleva 11 años sin defensor del Pueblo
Neuquén. El año termina sin pena ni gloria en la Legislatura para la puesta en marcha de cinco institutos que, desde hace 11 años, tendrían que estar en marcha para permitir a la ciudadanía tener mayor protagonismo en la toma de decisiones: la consulta popular vinculante y la no vinculante, la iniciativa popular, la audiencia pública y la revocatoria de mandatos. No sólo eso, también la creación de la Defensoría del Pueblo provincial, que viene con la misma demora, por lo cual los diputados han dejado a la gente sin ese estamento público para que los defienda de los abusos públicos y privados.
El presidente de la comisión de Asuntos Constitucionales, el oficialista Mario Pilatti, es el primero en reconocer que ninguno de estos temas pudo ser aprobado este año por diferencias políticas, especialmente en su bloque, el MPN.
Por su parte, Santiago Nogueira, de Libres del Sur, indicó que hace unos días se reunió con el gobernador Omar Gutiérrez por estos temas. “Me aseguró que en 2018 serán aprobados, pero claro, primero tiene que conseguir apoyo entre sus propios legisladores”, advirtió.
El radical Alejando Vidal, por su lado, sostuvo: “Sin menospreciar a los mecanismos de democracia semidirecta, lo más importante es que se está privando a los neuquinos de tener una Defensoría del Pueblo, que es muy necesaria”.
Voluntad política para debatir estos temas no faltó. Pilatti aseguró que técnicamente los debates fueron muy ricos y están agotados. “Lo que falta es acuerdo para aprobarlos”, admitió.
De los cinco institutos previstos por la reforma constitucional de 2006 se convino en tratar tres (los instrumentos de iniciativa popular y consulta popular vinculante y no vinculante respectivamente). Pero las iniciativas no lograron los ocho votos mínimos necesarios en la comisión de Asuntos Constitucionales para convertirse en despacho para luego ser tratadas en el recinto.
Lo mismo sucedió con la figura del defensor del Pueblo. No fue posible un consenso entre dos posiciones relacionadas con la figura del defensor adjunto y el presupuesto destinado a su funcionamiento.
Los legisladores de todos los bloques no dudan en reconocer la importancia de saldar cuanto antes esta deuda o mandas constitucionales que fijaron los convencionales de 2006, pero admiten que al tratarse de asignarle más poder a los ciudadanos o crear un órgano de control como la Defensoría del Pueblo, los sucesivos gobiernos tampoco hicieron mucho para facilitar un tratamiento franco de estos temas.
Autocrítica del oficialismo y reclamo de la oposición
Mario Pilatti, diputado provincial del MPN
“Pese a que no fueron aprobadas las leyes, la discusión fue un proceso rico. Ahora hace falta generar un nivel de acuerdo político empezando por nuestro bloque”.
Santiago Nogueira, diputado provincial de Libres del Sur
“Históricamente hubo resistencia del MPN. La discusión que se dio este año es mérito de la oposición que logró que forme parte de la agenda legislativa del año”.
Alejandro Vidal, diputado provincial de la UCR
“La figura del defensor del Pueblo debe existir cuanto antes porque es un instrumento insustituible para defender los intereses de la gente y cumplir la Constitución”.
Tampoco prosperó la iniciativa popular
Casi al filo de la finalización del año parlamentario recientemente concluido, la comisión de Asuntos Constitucionales puso a consideración los proyectos para reglamentar los instrumentos de iniciativa popular y consulta popular vinculante y no vinculante.
Pero estos proyectos no lograron los ocho votos mínimos necesarios para convertirse en despacho y llegar al recinto.
Las propuestas para reglamentar los mecanismos de democracia semidirecta previstos en la Constitución Provincial sólo obtuvieron siete votos, aportados por Libres del Sur, Frente Grande, UCR, PRO, Frente para la Victoria, Frente Neuquino y PTS-FIT.
El MPN y los bloques aliados no acompañaron.
Un proyecto que quedó a mitad de camino en la comisión
La creación del defensor del Pueblo se quedó a medio camino de ver la luz en la Legislatura. Fue cuando obtuvo dos despachos en la comisión de Asuntos Constitucionales. Uno consiguió seis votos y el otro, cuatro.
Las mayores diferencias entre los diputados del oficialismo y la oposición recayeron sobre el presupuesto y la figura del defensor adjunto.
El despacho con seis firmas de la oposición cosechó los votos de Raúl Podestá (NE-FG), Guillermo Carnaghi (FpV), Pamela Mucci (FN), Jesús Escobar (Libres del Sur), Damián Canuto (PRO) y Alejandro Vidal (UCR).
En tanto, el otro despacho contó con los cuatro votos del bloque del MPN: la mayor diferencia entre ambos despachos estuvo centrada en el presupuesto del nuevo instituto y la figura del defensor adjunto.


