Luego de varias discrepancias públicas con el gobernador Omar Gutiérrez respecto de la forma en que Neuquén se relaciona con la Casa Rosada, el presidente de la Legislatura, Rolando Figueroa, ensayó ayer una declaración que lo deje mejor parado tanto con el jefe del Ejecutivo provincial como con el Presidente.
Antes de la reunión que Mauricio Macri mantuvo con los gobernadores del sur del país en Viedma, Figueroa salió a decir que es “positivo todo anuncio sobre nuestra Patagonia”. El impulso optimista del vicegobernador, sin embargo, no se plasmó en la realidad: no hubo ningún anuncio concreto para la región pese a las sonrisas que pusieron los presentes para la foto.
No hay casualidades en el MPN, menos cuando las campañas entran en tiempo de descuento.
Se entiende la forzada pirueta de Figueroa. El año pasado hizo notar sus diferencias con su compañero de fórmula en temas sensibles como el aumento del gas, el proyecto de Cambiemos por Ganancias, luego en el acuerdo con los petroleros y hasta en el reto que Macri hizo al MPN en un acto en Villa Traful.
No se trata de gestos casuales. Las casualidades no existen en el partido provincial, especialmente cuando comienza el tiempo de descuento para elecciones importantes, como la de la Gobernación.
No obstante, parece que Figueroa prefiere ahora mostrarse menos belicoso. Es probable que el llamado de atención que le hizo el senador Guillermo Pereyra sobre sus críticas al acuerdo petrolero (le dijo que no entendía nada del mundo de los hidrocarburos) haya tenido algún efecto.
Como sea, la sintonía fina en el MPN no parece funcionar en temas cruciales para una provincia que aún sigue dependiendo mucho de los humores de Buenos Aires.


