Las garrapatas también son un problema de los gatos

Ojo que no sólo afectan a los perros. Hay que prevenir y revisar que no tengan.

Como los perros, los gatos también pueden ser mordidos por las garrapatas, unos parásitos peligrosos que no sólo se alimentan de la sangre del felino sino que le pueden transmitir enfermedades. Una vez que encontraron el lugar para morder, se quedan enganchadas a la piel para alimentarse de la sangre, y si están infectadas por alguna enfermedad, ésta entrará en el círculo sanguíneo del animal de forma directa. El cuidado debe ser intensivo ya que los felinos pueden contagiarse de patologías complejas, como la enfermedad de Lyme, fallas en los riñones y disfuncionalidades neurológicas. No es lo más frecuente, pero hay que estar atentos al carácter del animal: pérdida de apetito o falta de ganas de jugar son algunas señales.

El riesgo de las garrapatas crece en los felinos con acceso al exterior. Pero ojo con intentar los mismos medicamentos que con un perro porque pueden ser tóxicos. Los sistemas para prevenir las garrapatas incluyen medicinas orales y jarabes que se suministran una vez al mes, tiempo durante el cual el gato estará protegido. Otros recursos son champús y collares antiparásitos, aunque estos últimos pueden ser peligrosos si se los tragan.

Consultar a tiempo: Aunque suene obvio, si no podés resolver un problema, hacele un llamado al veterinario.

¡Tiene garrapatas!

En este caso, es bueno conocer algunos pasos:

1- Detectarlas: son grandes y se pueden ver a simple vista, incluso al tacto. Son un bultito en la piel, generalmente en la cabeza, cuello, orejas o patas.

2- Calma: una garrapata quitada a tiempo no deja secuela.

3- Cepillarle el pelo: las garrapatas que aún no se adhirieron están sueltas.

4- Si ya lo mordió: tomar una pinza de depilar bien desde abajo y con los dedos cerca de la piel del animal. Una vez atrapada, hacer fuerza hacia afuera hasta sacarla. Hay que asegurarse de que el parásito esté completamente afuera.

Tener cuidado de no intoxicarlo

Por Sergio Gómez (veterinario)

Una de las cosas que más hay que tener en cuenta para la prevención es que los gatos se lamen permanentemente el cuerpo para limpiarse, por eso evitá usar líquidos o talcos dado que el felino se puede intoxicar. Con los collares hay que cuidar que no provoque reacciones alérgicas en la zona del cuello, y si le colocás alguna pipeta -que es lo más seguro- asegurate de que sea para gatos, no usés la de perros ni la compartas entre distintas especies. Colocá la que te indique tu veterinario y siempre en un lugar seguro, para que tu mascota no llegue con la lengua. ¿Cuál es el mejor sector? Entre las dos paletas, justo en el medio. A esto lo tenés que acompañar con un tratamiento en el ambiente y también en su colchón, con líquidos para combatir los piojos, pulgas y garrapatas para ya no tener más problemas, siempre tratando de prevenir. Es simple: tratamiento sobre el animal y tratamiento sobre el medioambiente en el que vive. Y siempre con el veterinario como consulta y guía.

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