«Después que ocurrió el último hecho vandálico, la torre va a volver a tener 24 horas de vigilancia», aseguró el secretario de Gobierno, Mariano Mansilla.
Neuquén > Ante los reiterados reclamos de los vecinos por la destrucción que presenta desde hace un largo tiempo, el Municipio anunció que el próximo sábado se realizarán trabajos de limpieza y mantienimiento en la tradicional Torre Talero, ubicada en la calle Bejarano y Lanín de esta ciudad.
Así lo informó el secretario de Gobierno, Mariano Mansilla, que anunció que los trabajos se harán junto a miembros de las comisiones vecinales de Valentina Sur Rural y Urbana. Mansilla invitó también «a todos los vecinos que deseen participar de la actividad que se lleve termo y mate, y si tiene un rastrillo y una pala, que nos acompañe, ya que todos los funcionarios de la Municipalidad vamos a ir a trabajar». Por otra parte, aseguró que si los concejales lo requieren «nosotros estamos dispuestos a concurrir al Concejo Deliberante, ya que es la caja de resonancia de los vecinos y siempre es bueno que se aclaren, se fijen las posiciones entre todos».
Música
Además de los arreglos, el Municipio organizó para esa jornada, a partir de las 17 el festival de música popular Yapay Peñi, una actividad cultural que el Municipio realiza en distintos barrios de la ciudad. «Esta jornada va a ser solidaria», dijo Mansilla.
El funcionario lamentó que los neuquinos no cuiden los monumentos. «Son muy pocos los lugares donde reconstruir la historia de nuestra ciudad. Compartimos que esto debe ser protegido, así que desde el miércoles pasado, después que ocurrió el último hecho vandálico, la torre va a volver a tener 24 horas de vigilancia», indicó. Sobre este servicio de vigilancia, Mansilla explicó que es muy costoso para la Municipalidad, ya que tener una persona designada las 24 horas, le sale a la Comuna diez mil pesos por mes, lo que nos representa en el presupuesto, 120 mil pesos al año».
En este sentido explicó que hasta el 14 de febrero habían mantenido una vigilancia de 24 horas y después fue reemplazada por una vigilancia que consistía en que cada 8 horas pasaba un supervisor, no a la misma hora, para evitar que se conozca el horario del recorrido, «pero obviamente eso no alcanzó, así que vamos a volver proteger la torre durante 24 horas».


