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La Mañana

Los aportes teóricos de William Petty

Los principales conceptos de la economía política desarrollados casi un siglo antes de Adam Smith.

Por Humberto Zambón

La monumental obra "Historia crítica de la plusvalía de Karl Marx" se inicia con estas palabras: “William Petty es el fundador de la moderna economía política. Su genio y su originalidad son incontestables”*. Petty (1623-1687) fue un inglés de origen relativamente humilde, dotado de gran inteligencia y de una mente inquieta, sin límites en el objeto de su conocimiento. Lo muestran claramente los hitos de su vida: a los 23 años, siendo estudiante, inventó una máquina de copiar que fue utilizada con éxito; dos años después se doctoró en física y, al cabo de otros dos años, de profesor de anatomía y de profesor de música, además de interesarse y estudiar matemáticas. Inicialmente, como medio de vida, ejerció la medicina y llegó a ser  (1651) el médico personal de Oliver Cromwell, el poderoso líder que comenzó la revolución burguesa en Inglaterra. Luego de la invasión y conquista inglesa de Irlanda, por influencia de Cromwell fue el encargado de levantar el plano topográfico de esas tierras, tarea que le llevó de 1655 a 1658. Como el pago de sus honorarios se hizo con tierras, volvió de Irlanda convertido en un rico terrateniente. A partir de entonces, sin preocupaciones sobre su bienestar económico, pudo dedicarse a lo que realmente le gustaba: estudiar, escribir y fomentar todo tipo de conocimiento científico; frecuentó a los principales intelectuales de la época y fue discípulo y amigo de Hobbes, uno de los creadores de la ciencia política; fue uno de los fundadores de la Royal Society y en 1661 fue nombrado 'sir' por el rey.


Fundamentos visibles
Educado en las ciencias naturales, fue partidario de la utilización del método inductivo en economía y de la constatación estadística de los desarrollos. En este sentido, fue un precursor de la contabilidad nacional y, en el plano teórico, puede considerarse a Kalecki como su continuador en el siglo XX. Petty escribió “… en  vez de no usar más que palabras comparativas y argumentos intelectuales, he resuelto expresarme en base a números, pesos y medidas; usar sólo argumentos con sentido y considerar sólo aquellas causas que tienen un fundamento visible en la naturaleza”. 
Escribió varios libros. El primero fue el "Tratado de impuestos y contribuciones" (1662), que es considerado el primer estudio tributario sistemático; entendía que el estado, además de las funciones tradicionales (defensa, justicia y seguridad) debía mantener las escuelas y colegios y financiar la atención de los necesitados; tenía también funciones económicas, en particular el mantenimiento de caminos, vías fluviales y puertos, es decir, la estructura necesaria para fomentar y desarrollar la industria y el comercio. Quería un gobierno centralizado y fuerte pero austero ya que “el mundo rechaza ser mal gobernado”; sobre esto escribió que “Una población escasa es realmente pobre. Una nación con ocho millones de habitantes será más del doble de rica que otra igualmente de extensa pero que no tenga más que cuatro millones, pues los gobernantes –que constituyen la carga principal- pueden ocuparse lo mismo de un número mayor o menor de individuos”. Respecto a los impuestos, entendía que el ciudadano debía pagarlos conforme a sus posesiones y riquezas; también aconsejaba aplicar altos impuestos a la importación cuando se tratara de productos que se fabricaban en el país.
Otras de sus obras fueron "Palabras a un prudente" (1664), "Anatomía política" (1676) y "Algunas palabras sobre el dinero" (1682), en la que desarrolla la teoría cuantitativa de la moneda y el concepto de velocidad de circulación del dinero.


Conceptos novedosos
Introdujo muchos conceptos novedosos que ahora son usuales en la economía, tales como la idea del pleno empleo, el equilibrio presupuestario, la teoría del valor-trabajo, el estudio de la renta diferencial de la tierra y la idea de que el capital no es más que trabajo anterior acumulado.
Fue el primero en estudiar los distintos sectores de la economía y vio como se puede analizar una sociedad observando la ocupación de sus habitantes; percibió que el progreso se manifestaba con el desplazamiento poblacional desde agricultura hacia la  manufactura y los servicios, como el transporte, comercio o servicios personales. En los años de 1940 Colin Clark desarrolló esta idea y le dio carácter de ley: el desarrollo económico implica la disminución de la importancia relativa del sector primario en beneficio, primero, del crecimiento del sector secundario (industria transformadora) y luego el terciario (servicios), medido tanto en ocupación como en participación en el PBI.
La visión de Clark es correcta desde la óptica de los países desarrollados, pero hay que tener cuidado cuando se lo pretende aplicar a los países pobres. En estos, la tecnología importada para las actividades agrícolas ha producido el desplazamiento de masas de personas hacia las ciudades, que subsisten como vendedores ambulantes, abriendo puertas de taxis, lustrando zapatos, o realizando tareas o intermediaciones totalmente superfluas. Estas actividades son consideradas por la contabilidad nacional como “servicios”, lo mismo que la investigación científica, la enseñanza o la producción cultural. Pero, evidentemente, no son comparables. Por esa razón, en un país con poco desarrollo industrial el tamaño excesivo del sector servicios no es un índice de progreso sino todo lo contraria: señala pobreza y subdesarrollo.
Volviendo al comienzo, tradicionalmente se otorga a Adam Smith el carácter de padre de la ciencia económica. Un viejo adagio latino decía: “paternidad siempre incierta”, el que debido a los análisis del ADN quedó desactualizado para los seres humanos; pero no ocurre lo mismo para las ciencias sociales, así que,  sin negarle méritos intelectuales a Smith, luego de ver los aportes realizados más de un siglo antes por el actualmente casi ignorado William Petty, podríamos asegurar que ese título de padre es, por lo menos, discutible.


* La "Historia crítica de la plusvalía" es una historia del pensamiento económico que fue editada por Carlos Kautsky entre 1905 y 1910. Suele presentarse como los tomos IV y V de "El Capital".