Los resultados electorales tienen consecuencias insospechadas para la gente que está fuera de la rosca de la política y de los intereses que la sobrevuelan. Uno de estos casos es la salida del intendente de la ciudad Horacio “Pechi” Quiroga con los tapones de punta contra la conducción de la cooperativa CALF. Fortalecido por el grito de las urnas, el caudillo radical no dudó en lanzar al centro de la tormenta la cuestión que lo enfrenta con la directiva de CALF. “Es una guarida de punteros del MPN”, bombardeó. Y ante la respuesta de la cooperativa con el anuncio de un recorte, retrucó: “Se quedaron cortos”.
Otro caso gruñido por la rosca de la política es el de las pintadas a favor de la reelección del gobernador Omar Gutiérrez, que fueron plasmadas en paredes de la ciudad el día después de la derrota del MPN en las elecciones de diputados nacionales y de concejales. En el entorno del mandatario provincial negaron la mano oficial detrás de los pinceles y como prueba esgrimieron que las letras y números plasmados en los muros que circularon por las redes ni siquiera tienen la tipografía clásica del movimiento.
Siguiendo con los coletazos electorales que difícilmente hayan tenido en cuenta los votantes de a pie al contemplar los resultados de los conteos de los votos del domingo, se puede llegar a la decisión del gobernador Gutiérrez de pegar el faltazo a una convocatoria entre mandatarios provinciales para delinear algunas líneas frente al avance del gobierno nacional en políticas que tendrán repercusión en las cuentas de sus administraciones, como es la reforma del sistema impositivo. El jueves que viene, el neuquino estará recorriendo localidades de la provincia mientras sus pares debatan en Buenos Aires.


