El clima en Neuquén

icon
21° Temp
18% Hum
La Mañana

Los músicos de Callejeros negaron incentivar el uso de bengalas

Los integrantes de la banda no quisieron declarar, por lo que se leyeron las indagatorias hechas en 2005.

Buenos Aires.- El juicio por la tragedia de Cromagnon arrancó hoy con la lectura de las indagatorias que los integrantes de Callejeros hicieron durante la instrucción de la causa. En estas declaraciones, los músicos negaron que la banda incentivara el uso de bengalas en sus recitales. Y además dijeron que el ex gerenciador del boliche, Omar Chabán, era el encargado de la seguridad del local.

Las indagatorias leídas en el debate fueron realizadas en febrero de 2005. En ese entonces, el guitarrista Maximiliano Djerty dijo que lo estaban "acusando de algo injusto".

"Tengo cinco familiares muertos y estoy en tratamiento psicológico. ¿De qué me acusan, de matar a mi familia? Fui a tocar dos minutos y después todo fue un desastre", sostuvo. Luego se leyeron las declaraciones del resto de sus compañeros: el saxofonista Juan Carbone, el escenógrafo Daniel Cardell, el bajista Christian Torrejón, el guitarrista Elio Delgado y el baterista Eduardo Vázquez.

El que más se explayó fue Carbone, quien remarcó que "no hay pruebas concretas de que Callejeros haya ingresado pirotecnia a Cromañón" y aseguró que el mensaje a los asistentes a sus era que no prendieran bengalas.

"Era casi imposible detener las bengalas. Cuando tocamos en Obras (Sanitarias) había fiscales presentes y las bengalas pasaron igual. Es injusto que nos imputen esto", se quejó el saxofonista.

Sobre la seguridad del boliche, , al igual que sus compañeros de la banda, aseguró que estaba a cargo de Chabán y de su mano derecha, Raúl Villareal. Eran ellos, dijo, quienes "se tenían que ocupar de que no ingresara la pirotecnia".

En este sentido, señaló que "no verificaba las instalaciones (de los lugares donde tocaban) porque es el Estado el que lo tiene que hacer". Así, consideró "irracional" que le digan a un músico "controle" el lugar donde se va a presentar.

"Yo no tenía obligación de inspeccionar, eso no es lo que dice la ley. Suponíamos que los funcionarios públicos no iba a permitir que se hiciera ingresar a más gente de la permitida", señaló.

A su turno, Vázquez dijo que tras el incendio su familia quedó "partida al medio" porque murió su mamá y su padre quedó "muerto en vida". Por eso remarcó que si hubiera sabido que el lugar era peligroso no hubiera llevado a sus familiares. En tanto, Torrejón coincidió con sus compañeros. Pero agregó que siempre le pedían de buena manera al público que dejara de tirar bengalas

Más tarde fue el turno de leer las declaraciones de los ex jefes de la seccional séptima de la Policía Federal, Miguel Angel Belay y Carlos Díaz.

Belay aseguró que desconocía que la discoteca de Once fuera "un punto conflictivo". "Nunca me dijeron que hubo un problema" en ese lugar, dijo en su declaración.

Además, el ex titular de la Comisaría 7a. reconoció que "nunca" fue al boliche y que sólo sabía que en el lugar había "recitales y bailes". También negó que conociera a Chabán y a Villarreal, por lo que aseguró que nunca recibió dinero para no cumplir con las normas de seguridad en el local de Once.

Por su parte, el ex subtitular de esa comisaría, Carlos Díaz, admitió que "Cromañón era un lugar de excepción en cuanto a los controles": Y a diferencia de su superior, admitió que sí conocía a Chabán y a Villarreal.

De todos modos, también él negó haber recibido sobornos para obviar controles en la discoteca. Es más, dijo que el día del incendio tenía previsto hacer un operativo con personal de Bromatología, que no llegó a concretarse.(Télam)