Los músicos de Callejeros negaron incentivar el uso de bengalas
Buenos Aires.- El juicio por la tragedia de Cromagnon arrancó hoy con la
lectura de las indagatorias que los integrantes de Callejeros hicieron durante
la instrucción de la causa. En estas declaraciones, los músicos negaron que la
banda incentivara el uso de bengalas en sus recitales. Y además dijeron que el
ex gerenciador del boliche, Omar Chabán, era el encargado de la seguridad del
local.
Las indagatorias leídas en el debate fueron realizadas en
febrero de 2005. En ese entonces, el guitarrista Maximiliano Djerty dijo que lo
estaban "acusando de algo injusto".
"Tengo cinco familiares muertos y estoy en tratamiento
psicológico. ¿De qué me acusan, de matar a mi familia? Fui a tocar dos minutos
y después todo fue un desastre", sostuvo. Luego se leyeron las
declaraciones del resto de sus compañeros: el saxofonista Juan Carbone, el
escenógrafo Daniel Cardell, el bajista Christian Torrejón, el guitarrista Elio
Delgado y el baterista Eduardo Vázquez.
El que más se explayó fue Carbone, quien remarcó que
"no hay pruebas concretas de que Callejeros haya ingresado pirotecnia a
Cromañón" y aseguró que el mensaje a los asistentes a sus era que no
prendieran bengalas.
"Era casi imposible detener las bengalas. Cuando
tocamos en Obras (Sanitarias) había fiscales presentes y las bengalas pasaron
igual. Es injusto que nos imputen esto", se quejó el saxofonista.
Sobre la seguridad del boliche, , al igual que sus
compañeros de la banda, aseguró que estaba a cargo de Chabán y de su mano
derecha, Raúl Villareal. Eran ellos, dijo, quienes "se tenían que ocupar
de que no ingresara la pirotecnia".
En este sentido, señaló que "no verificaba las
instalaciones (de los lugares donde tocaban) porque es el Estado el que lo
tiene que hacer". Así, consideró "irracional" que le digan a un
músico "controle" el lugar donde se va a presentar.
"Yo no tenía obligación de inspeccionar, eso no es lo
que dice la ley. Suponíamos que los funcionarios públicos no iba a permitir que
se hiciera ingresar a más gente de la permitida", señaló.
A su turno, Vázquez dijo que tras el incendio su familia
quedó "partida al medio" porque murió su mamá y su padre quedó
"muerto en vida". Por eso remarcó que si hubiera sabido que el lugar
era peligroso no hubiera llevado a sus familiares. En tanto, Torrejón coincidió
con sus compañeros. Pero agregó que siempre le pedían de buena manera al
público que dejara de tirar bengalas
Más tarde fue el turno de leer las declaraciones de los ex
jefes de la seccional séptima de
Belay aseguró que desconocía que la discoteca de Once fuera
"un punto conflictivo". "Nunca me dijeron que hubo un
problema" en ese lugar, dijo en su declaración.
Además, el ex titular de
Por su parte, el ex subtitular de esa comisaría, Carlos
Díaz, admitió que "Cromañón era un lugar de excepción en cuanto a los
controles": Y a diferencia de su superior, admitió que sí conocía a Chabán
y a Villarreal.
De todos modos, también él negó haber recibido sobornos para
obviar controles en la discoteca. Es más, dijo que el día del incendio tenía
previsto hacer un operativo con personal de Bromatología, que no llegó a
concretarse.(Télam)


