El intendente de Neuquén no demoró en mostrarle los dientes al gobierno provincial. A menos de una semana de ganar ampliamente en las elecciones legislativas nacionales y en las del Concejo Deliberante local, Cambiemos da una señal inequívoca respecto de los planes de posicionar a Horacio Quiroga para pelear la gobernación en 2019.
Es prematuro saber si los resultados que cosechó el domingo pasado alcanzarán al macrismo neuquino para hacerle sombra al MPN dentro de dos años, pero hacia allí van.
Mientras los ganadores de hace una semana andaban ayer por los barrios con un timbreo de agradecimiento a sus votantes, el secretario de Hacienda municipal, José Luis Artaza, anunciaba un millonario reclamo por regalías supuestamente mal liquidadas a los municipios. Según sus cálculos, la provincia debería compensar a la ciudad con 100 millones de pesos en ese concepto, más otros 20 millones por tasas locales que la provincia tampoco habría pagado.
El Gobierno desestimó rápidamente los reclamos. Creen que el funcionario de Quiroga está mal asesorado por lo de las regalías, al tiempo que consideran inviable reclamar en la Justicia el pago de tasas cuando bien podría haber planteado el tema en una simple reunión técnica.
La pulseada recién comienza. El quiroguismo luce envalentonado y quiere aprovechar el envión electoral, algo de lo cual el MPN no puede presumir porque fue derrotado en las dos categorías por las cuales se votó en la ciudad. Todavía falta mucho para el 2019. Pero todo indica que hasta entonces no habrá paz política, menos aún cuando es tan grande lo que se juega.
Cambiemos ya avisó que pretenderá jugar a fondo para ganar la Gobernación en las elecciones de 2019.


