Revelaron cómo EE.UU burló la inteligencia regional para capturar a Nicolás Maduro
Estados Unidos logró perpetrar una operación de alta precisión quirúrgica para detener al dictador venezolano.
La captura de Nicolás Maduro tras una operación militar de Estados Unidos en Venezuela marcó un antes y un después en el tablero de la inteligencia regional. El uso combinado de tecnología avanzada, como drones furtivos, y la colaboración de una fuente de la CIA infiltrada en el régimen chavista permitió burlar la vigilancia cubana, históricamente considerada una de las más eficientes del continente.
El ataque, que también provocó la muerte de 32 ciudadanos cubanos, dejó en evidencia las limitaciones de los sistemas de defensa y significó un golpe severo para La Habana, coinciden analistas y expertos en seguridad. Caracas lamentó la muerte de 23 militares.
Entre los cubanos, 21 pertenecían al Ministerio del Interior, que supervisa los servicios de inteligencia, y 11 eran de las Fuerzas Armadas Revolucionarias.
La clave para detener a Nicolás Maduro
Los expertos consultados por la agencia de noticias AFP coinciden en que la clave de la operación militar, minuciosamente preparada durante meses por Washington y mantenida en perfecto secreto, fue “el factor sorpresa”.
“La inteligencia cubana convenció al régimen de Maduro y a sus agencias de seguridad, que Estados Unidos nunca atacaría el territorio venezolano”, explica José Gustavo Arocha, ex oficial del ejército venezolano y experto del Centro para una Sociedad Libre y Segura, un grupo estadounidense de reflexión especializado en cuestiones de defensa.
Asimismo, Fulton Armstrong, ex oficial de inteligencia estadounidense e investigador para América Latina en la Universidad Americana de Washington, destaca “el fracaso a la hora de anticipar el ataque” y de “detectar” la entrada de los helicópteros estadounidenses al territorio venezolano.
“Incluso un aviso de cinco o diez minutos habría supuesto una gran diferencia para los guardias y Maduro”, estima este ex agente de la CIA.
La tecnología jugó un rol fundamental
Las fuerzas estadounidenses se beneficiaron de una “increíble” información “en tiempo real gracias a los drones" furtivos para vigilar los movimientos del líder venezolano. A esto se suma un equipo de combate especialmente sofisticado y “probablemente la orden de disparar a matar”, subraya.
Otra debilidad, según el ex embajador británico en Cuba y Venezuela Paul Hare, es que los servicios de inteligencia cubanos subestimaron “el acceso de Estados Unidos a la cooperación interna en Venezuela”.
El New York Times, citando fuentes cercanas a la operación, afirmó que una “fuente de la CIA dentro del gobierno venezolano” vigiló la ubicación de Nicolás Maduro y facilitó el inicio de la operación.
El prestigio de los servicios secretos cubanos
Durante mucho tiempo, los servicios secretos cubanos, formados en la época de la KGB soviética, gozaron de una reputación de invencibilidad. Además de haber frustrado unos 600 intentos de asesinato contra el presidente cubano Fidel Castro (1926-2016), son conocidos por su capacidad para infiltrar agentes o reclutar altos funcionarios extranjeros, especialmente estadounidenses.
El caso más reciente que ha salido a la luz es el de Víctor Manuel Rocha, un antiguo embajador estadounidense condenado en 2024 a 15 años de prisión tras haber trabajado durante más de 40 años como agente encubierto del Estado cubano.
Los cubanos “no interpretaron adecuadamente a la administración Trump, y (de) ahí provino su catastrófico fracaso”, sostiene Arocha. La nueva Estrategia de Seguridad Nacional de Estados Unidos, añade, deja claro el objetivo de la supremacía de Estados Unidos en América Latina.
Washington denunció de forma recurrente la penetración cubana en el aparato de seguridad venezolano, especialmente en los servicios de inteligencia civil, el contraespionaje militar y el sistema nacional de identificación.
Caracas y La Habana desmintieron sistemáticamente estas acusaciones, asegurando que el suministro de petróleo a la isla se realizaba a cambio del envío de médicos y personal humanitario. “Tantos años en el poder (en Venezuela) haciendo lo mismo con éxito les impidió (a los servicios cubanos) ver los cambios”, afirma el ex militar venezolano. “El fracaso radica en la llegada de un nuevo actor, Donald Trump, que cambió la dinámica de la toma de decisiones y no utilizó los canales convencionales”, apunta.
Trump no dudó en desafiar el derecho internacional al ordenar la captura del presidente venezolano en ejercicio, que fue trasladado por la fuerza a Estados Unidos. Washington se defendió alegando que se trataba de una “operación policial” y no de una acción militar, lo que le permitió eludir el proceso legislativo de autorización del Congreso.
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