Jessica participa de Espacio Emprendedor, un punto de venta de diseño y deco de distintos emprendedores de la zona, que convive con las ferias más tradicionales.
Aunque la historia de Jessica Hidalgo incluye los componentes de otros emprendedores de la región, fue la combinación de creatividad y espíritu colaborativo la que le permitió distinguirse y crecer con su proyecto Freya, Velas que iluminan. A diferencia de otros artículos deco que circulan por las ferias de diseño de la zona, ella se integró a Espacio Emprendedor, un local en pleno centro de Neuquén que se nutre de distintos artesanos y exhibe los productos más allá de las jornadas feriales.
Su decisión de convertirse en productora de velas decorativas surgió casi de casualidad. Jessica, empleada administrativa a tiempo completo, se había entusiasmado con la posibilidad de realizarlas como centro de mesa para un casamiento y se abocó a aprender el proceso de fabricación con el fin de tenerlas listas para ese evento.
Lo que empezó como un trabajo puntual para una fecha concreta se transformó en un proyecto laboral que hoy ya tiene casi seis años. A fuerza de prueba y error, aprendió la técnica para realizar velas aromáticas en distintas formas y con diseños novedosos, y a eso sumó nuevos materiales, tamaños y propuestas para desafiar su costado más creativo.
"Primero hice de parafina en gel, pero después seguí investigando y empecé a hacer velas de cera de soja en frasquitos y jarros", relató. Siempre en búsqueda de la innovación, aceptó el regalo de una amiga, que le ofreció parafina, y ensayó la técnica para hacerlas también con ese material. "Incorporé una nueva técnica porque nunca las había hecho, y ahora hago de todos los materiales, según el diseño que esté buscando", contó.
De las ferias a un espacio compartido
Cuando su hobby se convirtió en emprendimiento, Jessica comenzó con un sendero de comercialización similar al de muchos proyectos de diseño de la región. Además de utilizar las redes sociales como una especie de vidriera digital para mostrar sus productos y mantener el contacto con los clientes, también empezó a participar en las ferias de indumentaria, artesanías y objetos deco que se suelen organizar en hoteles de la zona o espacios al aire libre.
"Fue entonces cuando conocí a Daiana, que me invitó a participar de Espacio Emprendedor. Es un local que alquila en pleno centro y tiene varios estantes en donde los emprendedores muestran sus productos", dijo la fabricante de velas, que lleva cada creación al negocio sobre la Avenida Argentina, en Neuquén capital, para compartir la vidriera con otras creaciones de artesanos y diseñadores de la zona.
Para Jessica, lo más difícil de participar de una feria era trasladar sus velas y exponer los delicados materiales al sol o las temperaturas agresivas. "Siempre trato de cuidar la calidad, que sea un producto bueno", dijo y agregó que sigue de manera estricta los cuidados para evitar daños en sus creaciones.
El sistema de trabajo es novedoso: Jessica, con Freya, y otros emprendedores que tienen sus propias marcas, pagan una membresía mensual para estar presentes en los estantes de Espacio Emprendedor, y se quedan con las ganancias completas de cada venta. De esta manera, pueden dedicarse a producir o incluso a sus trabajos principales con la certeza de que sus productos estarán siempre en exhibición.
Hasta ahora, Jessica tiene el mayor caudal de ventas a través de sus perfiles en redes sociales, y con una red de amigas y clientas que ya conocen la marca y la eligen para regalar o para darse un gusto en ocasiones especiales. Sin embargo, consideró que el Espacio Emprendedor ofrece una doble ventaja: por el mismo precio de un día de feria, cuenta con exhibición constante en el centro neuquino y sin someter sus velas a riesgosos traslados o exposición solar.
Espacio Emprendedor es la única tienda de Neuquén capital y una de tres en toda la provincia que obtuvo el sello Tienda Creativa. La distinción la otorga la Secretaría de Cultura de la Nación a los espacios que se distinguen por su identidad cultural, buenas prácticas comerciales, grado de madurez digital, acceso a la experiencia, agenda cultural y alianzas con mercados, cámaras y empresas.
En este caso, el local de la Avenida Argentina permite no sólo exhibir productos artesanales o de diseño a diario: también se destaca por su perfil cultural que teje lazos entre otros emprendedores, quienes encuentran clientes, proveedores y hasta socios para sus proyectos.
"Está en el Patio de Franz, adentro. Es un lugar histórico y muy concurrido, que tiene mucho movimiento. Me gustó la propuesta porque muestra la mano de obra local, algo que no hacen las ferias comunes que son bien comerciales, tiene una connotación más cultural", expresó.
De esta manera, el espacio funciona como puente entre los neuquinos con distintas inquietudes artísticas y también como respaldo comercial para aquellos que se están iniciando o que tienen otros empleos y no pueden dedicarse de lleno a seguir, día a día, la comercialización.
Las velas de Freya: iluminación con diseño
Para Jessica, su objetivo principal se basó siempre en ofrecer una propuesta distinta a las que ya existen en el mercado. Por eso, se aleja de los espacios que venden productos de reventa y apuesta a las técnicas artesanales, donde cada vela tiene un significado especial.
Aunque reconoció que la fabricación de velas requiere un proceso sencillo, también reconoció que fabricar cada una lleva mucho tiempo, sobre todo cuando se imagina diseños intrincados que incluyen un extenso ida y vuelta, con prueba y error, hasta llegar al resultado que tenía en mente.
"Busco hacer cosas innovadoras, las últimas que hice fueron unas geodas, unas piedras con cristales adentro, todo es parafina y parafina autoportante que es un gel más duro", dijo y agregó: "Son velas con forma de piedra y con piedritas adentro, se hace muy a mano, no lo hacés con molde".
Con una extrema atención al detalle, se ocupa de fabricar cuencos de cemento y crea diseños desafiantes, como cactus, que iluminan la estancia al encenderse. "Los cactus siempre me gustaron, me gusta también su significado y lo que representan", dijo y agregó que hizo creaciones con frutos rojos y otras propuestas que se escapan de la oferta estándar de velas decorativas.
Jessica reconoció que las velas no son un producto de primera necesidad, y por eso suelen convertirse en un gusto esporádico o un regalo sentido para una persona cercana. "Tengo clientes de todo tipo, pero si tuviera que pensar en un perfil, creo que la mayoría son mujeres profesionales e independientes. No me han comprado familias pero sí mujeres solas que pueden destinar el dinero a un bien que no es de primera necesidad. En eventos o fechas especiales también es un buen regalo. No es una prenda, no es comida, es algo con lo que podés quedar bien más allá del gusto o el talle", destacó.
Su futuro como emprendedora
Jessica fabrica velas en los tiempos que le quedan libres por fuera de su empleo. Freya se convirtió, así, en un espacio para canalizar sus ganas de crear y también en una herramienta para generar ingresos alternativos. "Yo trabajo de administrativa y esto lo hago como parte creativa y también para generar otro ingreso en el futuro, aunque hoy no lo puedo ver", dijo.
Y aunque el sueño de un local propio no se escapa de su radar, prefiere concentrarse en lo que le gusta de verdad: pensar diseños nuevos e inspirarse con lo que ve a su alrededor para pensar cómo combinar técnicas y materiales hasta darle vida a sus creaciones. "La fabricación es calentar la cera, analizar las temperaturas, elegir entre parafina y soja. Son fáciles de hacer pero llevan mucho tiempo", detalló.
"Es la primera vez que tengo un emprendimiento, he hecho cosas pero es la primera vez que lo saco afuera. La idea es sostenerlo en el tiempo", dijo sobre el desafío que asumió, que dejó de ser un simple pasatiempo para convertirse en un proyecto exigente.
Lo que comenzó a fuerza de prueba y error con un solo jarro en su cocina y algunos tutoriales de YouTube es ahora un desafío distinto. Con los años, la neuquina sumó nuevos elementos de trabajo y realizó cursos online para aprender las técnicas de producción que muchas veces se escapan en los videos que circulan en redes sociales.
Para ella, contar con un espacio de comercialización que no le demande su presencia constante es una herramienta para potenciar su trabajo en el diseño y la producción. Sin embargo, las ferias más convocantes no salieron de su radar. "Si me surge una feria que me guste, voy. No voy a cualquiera: evalúo el costo, dónde la hacen y qué productos ofrecen los demás para ver si me conviene o no", afirmó.
Entre la creatividad cotidiana y el sueño de un emprendimiento fecundo, Freya sostiene un norte claro: el valor de los diseños originales, donde cada vela que se enciende tiene un significado que va más allá de la simple decoración.
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