Salud mental: el desesperado pedido de una vecina de Neuquén para que atiendan a su hermano
La mujer ya realizó varias denuncias y pide que la situación, ya de larga data, se solucione por la vía judicial.
Una vecina del oeste de Neuquén pasa un calvario por un caso que involucra a su hermano, que tiene problemas de salud mental. Tras varios reclamos y denuncias, pide ayuda para abordar la sensible situación y poder abordar de forma integral la salud del hombre.
Con el correr de los años el estado del hermano de Laura Espinosa se ha ido deteriorando. Desde el fallecimiento de su madre, tres años atrás, el hombre vive solo en la casa de sus padres y ha protagonizado incontables situaciones de violencia.
"Esto ya lo padecía desde toda la vida, pero bueno, por cuestiones familiares nunca se había tomado cartas en el asunto", afirmó la mujer en diálogo con Radio 7.
Ella relató que desde que falleció su mamá "él empezó con episodios cada vez más seguido de brotes, con situaciones de violencia. Primero hacia mi hijo, que era el que vivía con él".
"Desde que mi hijo se mudó porque se tuvo que ir, justamente debido a todo esto, no ha parado de tener episodios de violencia, brotes, ha querido incendiar la casa", explicó.
Las denuncias y la negativa para internar al hermano de Laura
Contó que ante estos hechos, ella hizo muchas denuncias, pero como es un tema de salud mental "no se lo querían llevar. Yo llamaba al SIEN y cuando ellos llegaban, como él permanecía tranquilo, no se lo querían llevar al hospital".
Esto fue escalando al punto de que, hace poco, el hombre entró a la casa de Laura y la quiso agredir. "El 3 de diciembre acá en mi casa, él patea la puerta para ingresar a mi casa a atacarme. Ahí recién yo logré ese día que el SIEN lo lleve al hospital Heller", relató.
"Lo dejaron un día nada más en observaciones. Tuve que ir yo a pedirle por favor a los doctores que lo estaban atendiendo que por favor lo tuviesen en observaciones y se fijaran que tenía un cuadro de brote. No lo querían dejar internado hasta que se ve que ahí toqué el corazón de una de las doctoras y lo dejaron en observación", siguió.
Para ese momento, Laura se presentó en la oficina de violencia, institución que le otorgó la custodia policial preventiva. "Son medidas que obviamente sirven, pero no hacen a la a lo a lo real acá que hay que abordar, que es el tema de salud mental de mi hermano", expresó.
Desde el hospital le pidieron que se encargue de darle la medicación, sin embargo, en muchas ocasiones el hombre es hostil con Laura. "Es mi hermano, yo lo adoro, pero me me quiere agredir. Tiene un tema mental que hace que él no esté, que no distinga que yo soy su hermana que lo quiero ayudar" señaló.
El accionar de la Justicia
Según contó, hace 20 días la jueza determinó que "tienen que venir del hospital a buscarlo y a evaluar su salud mental y todavía no aparecen". Un agravante es que ya hace tres días que está sin la custodia policial, por lo que permanece "encerrada" dentro de su casa "prácticamente sin poder salir".
Otra arista importante, es la actividad comercial de Laura. Ella es masajista y, según contó, el ambiente de su casa no es propicio para poder llevar a cabo su actividad. "Por ahí se ataca y yo tengo miedo de que ataque a mis clientes", dijo.
"Hay días que se la pase encerrado, que no sé si come, no sé si está bien porque tampoco me puedo acercar. De repente sale como si nada, y lo ves caminando y capaz que viene y te saluda como que está todo bien", relató.
"O sea, tiene realmente un un desvarío muy importante, de conductas muy erráticas y yo la verdad que tengo mucho miedo porque ya no sé este de qué manera abordar esta situación. Porque además lo tengo pegado, situación por la cual no me sirve ni siquiera el botón de pánico ni los rondines policiales que me otorga este la oficina de violencia", agregó.
"Ya está atentando contra su vida y la de terceros, además de destruir el único patrimonio que mis padres nos dejaron", dijo. Según comentó Laura, su hermano se sostiene económicamente debido a que ella se encarga de todos los gastos de vivienda, además de que él hace algunas changas "en sus momentos de lucidez" y la ayuda de un vecino que tiene un almacén, que cada tanto le aporta alimento.
La problemática del abordaje de situaciones de salud mental
Falta, primero que nada una sinergia entre las partes. Porque es como que cada uno de los organismos se lavan las manos y cada uno eh te ofrece algo que no tiene nada que ver con la solución real", criticó la mujer.
"La custodia policial es una medida de seguridad que para mí es obsoleta porque primero no resuelve el problema, segundo estamos de alguna manera utilizando recursos de la policía que pueden estar siendo útiles para otros, por otras cosas más graves", agregó.
"Nos sentimos así, solos, desprotegidos y no se toma en serio, hasta que pasa una tragedia y ahí es cuando realmente se le da color a este tipo de cosas", cerró.
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