Santiago de Chile .- Unos 3.000 estudiantes de colegios marcharon hoy por Santiago de Chile, en el inicio de tres jornadas de protestas convocadas en demanda de educación pública gratuita y de calidad.
"No sé qué es lo que está pensando el presidente Sebastián Piñera, porque decir que el movimiento estudiantil está equivocado es decir que todo Chile está equivocado", dijo el dirigente Moisés Paredes, del capitalino Liceo Arturo Alessandri Palma.
Los jóvenes, que en 2011 mantuvieron tomados unos 500 colegios en todo el país hasta siete meses, denunciaron que el ministro de Educación, Harald Beyer, no desea trabajar con ellos, a su juicio.
De hecho, el propio Piñera marcó las distancias con el movimiento estudiantil, subrayando que está liderado por militantes comunistas, con ideas distintas a las suyas, un liberal de derecha.
Las protestas, que siguen este jueves con una marcha de las universidades privadas y culminan el 28 de junio con una huelga estudiantil nacional, están marcadas además por los comicios municipales de octubre de este año y presidenciales de 2013.
En ese contexto, una comisión investigadora de la Cámara de Diputados reveló, con los votos en contra del oficialismo, que varios grupos empresariales retiran ilegalmente ganancias de las universidades privadas que administran.
"Aquí no hay delincuentes comunes, hay grandes mercenarios de la educación y entre ellos hay autoridades de la misma coalición gobernante. Hay casos incluso que se asemejen a una especie de lavado de dinero", subrayó ante ello la líder estuadiantil Camila Vallejo.
"Los estudiantes de Chile nos cansamos y nos aburrimos de seguir viendo como hay empresarios delincuentes que se llenan los bolsillos", secundó el presidente de la Federación de Estudiantes de la Universidad de Chile, Gabriel Boric.
En Chile, debido a una reforma instalada en la dictadura del fallecido general Augusto Pinochet (1973-1990), toda la educación superior es pagada, incluso en las universidades públicas.
Decenas de universidades privadas florecieron en ese esquema, la mayoría de ellas sin desarrollar actividades de investigación, publicación o extensión académicas.
En Chile, además la mitad de los hogares recibe ingresos mensuales inferiores a los 800 dólares, pero la educación superior demanda pagos por hasta 12.000 dólares anuales.
Como resultado, el sistema educacional ahonda las diferencias sociales, según diversos estudios.
Las universidades privadas, que ampliaron fuertemente la matrícula desde los años 80, deben ser por ley instituciones sin fines de lucro, lo que no fue respetado.
Los dueños de estas instituciones, entre ellos parlamentarios, ministros y empresarios, crearon sociedades inmobiliarias que a través del pago de arriendos retiraban sus ganancias.


