Javier Milei asegura que las tasas de interés van a bajar cuando pase el "riesgo kuka"
En un almuerzo con los empresarios más importantes de la Argentina volvió a dar una clase de economía. Se refirió al costo del dinero y atacó al peronismo.
Poco convincentes resultan las clases de economía que suele dar el presidente Javier Milei para las ocasionales audiencias de empresarios que suelen asistir a eventos especiales, como el que se llevó a cabo en el Hotel Alvear de Buenos Aires, en el marco del almuerzo del Consejo Interamericano de Comercio y la Producción (CICYP). Varios asistentes se fueron de la reunión sin comprender demasiado lo que plantea el primer mandatario.
En la hora que duró su clase, brindó una explicación teórica sobre por qué las tasas de interés vienen subiendo desde hace poco más de un mes de manera persistente, poniendo en riesgo la recuperación económica. No hubo mención a errores o medidas propias.
El presidente afirma que la tasa de interés es el precio de los bienes que se van a consumir en el futuro y por lo tanto, si están altas, es porque hay desconfianza de que en el futuro los precios van a estar altos, ¿por qué?, porque podría regresar el peronismo al poder.
“Si yo estoy diciendo que la tasa de interés es el precio relativo de los bienes presentes, respecto de los bienes futuros, ¿qué pasa si mi escenario, mañana, es el del fin del mundo, llámese ‘kuka 100%’? O sea, el escenario 100% kuka”, indicó el primer mandatario.
Sería a su entender “la destrucción total del país porque es lo que nos dejaron, en diciembre de 2023, un desequilibrio monetario que era el doble de la previa al Rodrigazo; una situación del balance del Banco Central peor que la que estaba en la previa de la híper de Alfonsín, en el ‘89, e indicadores sociales peores que los del 2001”
“Por lo tanto- dijo Milei- una vez transitado el bullicio electoral y a medida que la demanda de los instrumentos, en pesos, se recompongan, obviamente que las tasas de interés se van a ir reacomodando”. “Quiero ser claro: no pensamos retroceder ni un milímetro, en el camino que ya transitamos” amenazó.
Uno de los rumores que circulan en los mercados es que el equipo económico que conduce Luis Caputo no hubiera deseado salir del régimen monetario que había hasta hace un mes que era el que aseguraba un valor de tasa estable y estaba acorde con la operatoria de constumbre de los bancos.
La explicación sobre por qué se abandonó, según se creen en los mercados, provino de la Casa Rosada. Sería una posición puramente ideológica: no habría que controlar el precio (interés) del dinero como se hacía con las LEFI, sino la cantidad de moneda. Más allá de que todo ello es incomprobable, es claro que Milei ha asumido la defensa del régimen que surgió hace un mes planteando de que el “precio actual” del dinero reflejaría el “riesgo kuka”.
La lectura del mercado es otra: al eliminar instrumentos financieros de muy corto plazo, las LEFI, y cambiar las reglas de inmovilidad de dinero a la que están sometidos los bancos, se generó un escenario volátil innecesariamente. Fue como tratar de arreglar lo que estaba sano.
Hasta hace apenas unas semanas los bancos tenían que presentar a fin de cada mes una posición de efectivo y constituir encajes en base a ello. Ahora todo ese trabajo lo tiene que hacer diariamente, lo que hace inviables para las entidades saber a diario cuánto dinero van a tener de sus clientes depositados y cuanto dinero necesitarán para hacer encajes.
Mecanismos creados por el BCRA, como el REPO (una especie de préstamo por un día entre bancos) no ha funcionado. El gobierno se planta cada 15 días en licitaciones de deuda en pesos donde trata de absorber todos los pesos de los bonos que vencen. Ofrece otros bonos, pero para que los bancos se los quieran comprar tiene que ofrecer tasas exorbitantes. En el último llamado logró renovar 100% de lo que vencía.
Ahora el BCRA estaría operando en el mercado de capitales en compra y venta títulos en 24 hs, para de esa manera marcar una tasa de interés de guia, sin que haya mayores datos de esa intervención.
O dicho de otra manera; desde el gobierno no se sabe cómo meter medidas tendientes a controlar la tasa, sin que se diga que se está interviniendo de modo directo. Una suerte de regreso al régimen anterior. Los analistas coinciden que si bien el Gobierno puede lograr estabilizar las tasas en un valor determinado, estás van a quedar más altos que los que había el 10 de julio, cuando la referencia era del 29% anual. Ahora están en promedio en algo mas del 50%. Es decir, por más que pase el “riesgo kuka” en octubre, seguirá la desconfianza en algo, y el gobierno tratará de encontrar algo que pueda explicar por qué no funciona lo que van implementando.
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