Motociclista acribillado en Santa Cruz: fueron cinco balazos en segundos, uno al corazón
Por el crimen hay un detenido que se entregó en Caleta Olivia pero negó haber tenido que ver. La víctima esperaba un hijo.
La Policía de Caleta Olivia confirmó que Ulises Olima, el joven motociclista que fue acribillado a balazos en esa ciudad de la provincia de Santa Cruz, recibió cinco disparos en cuestión de segundos, antes de caer y morir de manera casi instantánea.
El jefe de la Regional Zona Norte de la Policía de Santa Cruz, José Britos, detalló que el cuerpo de Olima presentaba cinco impactos de bala y que uno de los proyectiles ingresó por su tórax, afectando la zona cardíaca, lo que habría provocado un daño irreversible inmediato.
El ataque al joven de 21 años se produjo poco antes de las 6 de la mañana de este lunes, en el barrio 2 de Abril de Caleta Olivia.
No hubo forma de salvarlo
Olima se desplazaba en motocicleta llevando un amigo detrás de él cuando, de acuerdo con la reconstrucción preliminar, fue interceptado por un grupo de personas que abrieron fuego -aún no está determinado si disparó solo una persona o más- y lo mataron.
Ya gravemente herido, el joven siguió avanzando unos metros más con su motocicleta hasta que, ya sin conocimiento, cayó sobre el asfalto.
Su acompañante, que resultó ileso, intentó asistirlo mientras pedía ayuda desesperadamente pero ya no había tiempo para salvar a su amigo.
Cuando, minutos más tarde, arribaron los primeros efectivos policiales y una ambulancia del Hospital Zonal Padre Pedro Tardivo, los médicos constataron que Olima ya no presentaba signos vitales.
Al lugar también llegó una joven embarazada que dijo ser la novia de la víctima y que estaba esperando un hijo de él. La mujer, en profundo estado de shock, debió ser contenida por los agentes policiales.
Los policías también comprobaron que Olima llevaba consigo un arma calibre 9 milímetros.
Santa Cruz: allanamientos y un detenido
Por el homicidio quedó detenido un hombre de 23 años, identificado como Luis Pintos, quien se presentó de manera voluntaria en una oficina del Ministerio de Seguridad de Santa Cruz y es por el momento el único sospechoso identificado.
Horas después del crimen y antes de entregarse, Pintos había realizado una publicación en sus redes sociales en la que, sin ser demasiado claro, pareció negar su participación en el episodio y afirmar que estaba siendo utilizado como chivo expiatorio.
En un saludo de cumpleaños a un amigo, consistente en una fotografía y un sugestivo texto, el sospechoso escribió: “No compren con giladas (sic) que venden y me quieren ensuciar, yo no le hago el mal a nadie y no molesto a nadie así que no me jodan qué le gente de verdad sabe como soy”.
En allanamientos que se realizaron el mismo lunes, la Policía secuestró en el arma de fuego que habría sido utilizada para efectuar los disparos.
Mientras tanto, por seguridad, Pintos fue trasladado bajo custodia de Fuerzas Especiales, desde Caleta Olivia a la ciudad de Pico Truncado, donde permanecerá alojado hasta ser convocado a declaración indagatoria.
Entre las hipótesis que manejan los investigadores acerca de los motivos del ataque, cobra fuerza la posibilidad de un enfrentamiento previo o ajuste de cuentas, aunque no se descartan otras posibilidades.
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