Plottier.- Pese a los reclamos de los vecinos, a la una de la madrugada del primero de enero sonaron en Plottier una serie de estallidos que provenían de un show de fuegos artificiales comprados para celebrar el Año Nuevo. El intendente de la localidad, Andrés Peressini, defendió a los organizadores y aseguró que se trató de una actividad completamente legal.
“Lo que ocurrió estaba organizado y cumplía con todas las normas de seguridad”, señaló el jefe comunal sobre el show de pirotecnia, que fue desarrollado por la Cooperativa de Servicios Públicos de Plottier y que contó con una fuerte oposición de los vecinos, que incluso recolectaron firmas para evitar que se realizara el show.
Peressini explicó que desde 2013 rige en la ciudad una ordenanza que adhiere a una ley provincial que prohíbe la venta, el acopio y la utilización de cualquier artefacto de pirotecnia. Por eso, y tal como ocurre en Neuquén, los vecinos no pueden lanzar fuegos artificiales durante las fiestas.
Sin embargo, la misma ley, en su artículo cuarto, establece como excepción a las celebraciones de interés general y donde los artefactos de pirotecnia son manipulados por personal debidamente preparado. La norma también exige que la autoridad de aplicación habilite a los organizadores de este tipo de eventos. En ese sentido, Peressini aclaró que la cooperativa solicitó el permiso con tiempo, por lo que fue autorizado por la Municipalidad de acuerdo con la normativa vigente y que forma parte de la ordenanza local. Por eso, aclaró que el show organizado en el Parque Central no quebró ninguna normativa y no tenía motivos para ser suspendido o desautorizado.
El mandatario aclaró que los artefactos fueron comprados hace meses por la cooperativa “en una inversión que hizo por tercer año consecutivo”. Sin embargo, los opositores a la norma pidieron la suspensión por considerar que los estruendos del show son perjudiciales para las personas con discapacidad, los niños con autismo, los adultos mayores y los animales.
La concejal del MPN, Graciela Escoda, consideró que la Municipalidad debería dar el ejemplo y evitar la realización de este tipo de eventos. Aseguró que cada vez se escuchan menos estruendos durante las fiestas de fin de año porque los vecinos tomaron conciencia de cuánto perjudican los ruidos a algunos sectores. Sin embargo, consideró que no era ético que el Municipio autorizara shows de esta naturaleza en lugar de predicar con el ejemplo.
Escoda aseguró que la intención no era generar enfrentamientos políticos sino oponerse a una actividad que es disfrutada por un sector de la sociedad pero que resulta perjudicial para otros, como los niños autistas, los adultos mayores o los animales.
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