"Porque me separé, él me persiguió y me volvió loca"

Sonia habló con LM Neuquén tras su amenaza de prenderse fuego en una estación de servicio.

Centenario
"Porque me separé, porque quería ser feliz, él me persiguió y me volvió loca", sentenció Sonia Paz, la mujer de 35 años que esta semana colapsó: se atrincheró de madrugada en una estación de servicio de Centenario, se roció con aceites y anticongelante y amenazó con prenderse fuego por temor a que la matara su ex marido, un policía en actividad.

La mujer recibió a LM Neuquén en el quinto piso del hospital Castro Rendón, donde se recupera al cuidado de un equipo de médicos y psicólogos.

Sonia fue llevada al hospital el lunes a las 5 de la mañana, con un cuadro de intoxicación con productos de un lubricentro y sedada por los médicos.

Dice que no tomó anticongelante (como había trascendido), pero que la desesperación y el estado fuera de sí la llevaron a rociarse con ese producto, que le causó una severa intoxicación.

También asegura que no sabe cómo llegó a la estación de servicios Petrobras, a un kilómetro de la ciudad. Sólo recuerda que se bajó de un taxi en la estación YPF y compró un agua mineral, y que ahí empezó a recibir mensajes intimidantes de su ex en el celular.

Su ex marido, un policía que trabaja en la Comisaría 49 de Vista Alegre, se había ido el 5 de septiembre de la casa que compartían.

Tuvieron una relación de 17 años y vivían en la casa de los padres de Sonia, con una hija de 8 años. Pero la relación comenzó a desgastarse, según la versión de Sonia, por una seguidilla de infidelidades de su marido.

"Yo le pagaba un curso con mi trabajo en la Universidad de Río Negro, en Cipolletti, y descubrí que se acostaba con muchas mujeres", cuenta en su cama de hospital.

A partir de ese momento, Sonia le planteó la separación. Pero el trámite no fue fácil. "Si me hacía las uñas, me depilaba o iba a clases de inglés, el ya creía que lo estaba engañando. No me dejaba vivir, me maltrataba psicológicamente, no a mí, sino a toda mi familia", recuerda Sonia.

El conflicto se agravó el lunes de madrugada. El domingo había sido el Día de la Madre y el cumpleaños de Sonia. Ella le pidió dinero y tuvieron una larga conversación por celular, que terminó en la escena de la estación de servicio. "Empezó con mensajes y llamadas. Decía que nos amaba y, al rato, que yo era una borracha, falopera y lo engañaba. Creí que me iba a matar".

Su ex y padre de su hija es un policía de la Comisaría 49 de Vista Alegre. La mujer afirmó que teme por su vida.

Desesperada
Pidió ayuda desde su Facebook

Por las amenazas que recibía, Sonia creía que su ex marido iba a ir a matarla. Después de encerrarse el lunes a la madrugada en la estación de servicio deCentenario, tuvo que pedir ayuda a través de su Facebook: pudo conectarse a la red inalámbrica de la estación y puso un mensaje en su muro. De inmediato, llegaron su madre, su cuñada y su hermano), que protagonizaron un revuelo en la Petrobras. Según Sonia y su cuñada, los efectivos policiales los golpearon, y exhibieron moretones en los brazos.

La mujer asegura que perdió su celular cuando se la llevaron esposada directo al hospital. "Ahí quedó todo registrado si lo pide un juez. El celular de él está también a nombre mío y no lo puede dar de baja", dice. Admite que su ex pareja nunca le pegó, pero que la atormentaba psicológicamente después de la separación. "Él tomaba mucho y sabía cuál era mi límite: si se ponía agresivo, me iba sola a llorar". Y agrega que radicó una denuncia en fiscalía.

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