Qué hacer para que el perro no muerda

Si bien es algo natural y esencial que lo haga de cachorro, con seguridad hay que ponerle un freno.

Es común que los perros, en sus primeros meses de vida, no paren de morder. Y es lógico ya que es su forma de interactuar con el mundo, de explorarlo. Pero, además, lo hacen por diversión y, en varios casos, para aliviarse del dolor teniendo en cuenta que los dientes de leche van siendo sustituidos por los definitivos. En las primeras tres semanas hay que dejar que el cachorro muerda, es parte de su naturaleza para así desarrollar una buena mandíbula. Pero luego, es necesario controlarlo para que deje el hábito.

Aunque siendo cachorro no hace demasiado daño, y hasta es divertido, es muy importante tener en cuenta que en cuestión de pocos meses será un perro adulto y en ese caso sí podría lastimar. Por eso, es necesario que después de la tercera semana se le comience a hacer entender que no puede morder.

El paso a paso a seguir es realmente sencillo: cada vez que veamos que está a punto de mordernos o de morder algo, o cuando lo haya hecho sin darnos cuenta, le diremos un “no” firme pero sin gritar y lo dejaremos solo durante 1 minuto. Este es el paso más importante debido a que el dueño tiene que armarse de seguridad para transmitírsela al cachorro, hacerle sentir que es el jefe. Después, le daremos un peluche -o cualquier otro juguete- que sí podrá morder. Podemos aprovechar para jugar un rato con él, algo que lo hará muy feliz. En el caso de que haya niños en casa, es necesario que les digamos que no pueden jugar a morder con el cachorro, puesto que podría hacerles daño.

Otra cosa que debemos saber es que no tenemos que sobreexcitar al peludo. Si lo hacemos, lo más probable es que muerda más fuerte, que es justo lo que no queremos.

Poco a poco, sin prisa pero sin pausa, y siendo muy constantes, lograremos que el cachorro deje de morder.

Primeras 3 semanas: En sus primeros días de vida hay que dejarlo que muerda: es su forma de conocer el mundo.

Los dientes de los cachorros. Por Sergio Gómez (veterinario)

Los animales, al igual que las personas, nacen sin dientes. Estos comienzan a erupcionar alrededor de los dos semanas de edad y el proceso se completa a los dos meses. Entre los cuatro y los siete meses cambian los dientes de leche, que son 28 en total, por dientes permanentes (42). Generalmente, este proceso pasa inadvertido por los dueños, ya que el animal no manifiesta dolor y es raro encontrar las piezas dentales que se van cayendo. Sin embargo, algunos perros se muestran molestos, muerden más e incluso pueden levantar fiebre. Para aliviarles el dolor podés darles juguetes blandos para que muerdan. Rara vez es necesario suministrarles analgésicos. Es importante que lleves a tu perro al veterinario para que controle el cambio de dentición, ya que hay veces que quedan retenidos (generalmente los colmillos en razas toy, como caniche, pug o chihuahua) y es necesario sacarlos.

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