River festejó en Ecuador y se acomodó en la Copa

Le ganó 1 a 0 al Emelec con un gol de cabeza de Pinola y Armani otra vez figura. Así, alcanzó en la cima de su grupo al Flamengo.

Un viaje largo, agotador, repleto de inconvenientes y con la obligación de obtener los tres puntos de visitante. River, más allá de la escasa jerarquía del rival, no la tenía nada fácil en Guayaquil. Por eso hay que valorar el triunfo que logró el equipo de Marcelo Gallardo, 1 a 0 ante Emelec. Sacó bien adelante un partido en el que no podía fallar y dio un paso gigante rumbo a la clasificación. Con este resultado, el Millonario alcanzó al Flamengo en la cima del grupo D, superando por dos unidades a Independiente Santa Fe de Colombia y dejando casi sin chances al elenco local.

En el primer tiempo no pasaba nada, hasta el mano a mano que Armani le tapó a De Jesús. El “1” lo esperó todo lo que pudo y el delantero del Emelec definió mal, al bulto, lo que facilitó la respuesta del siempre seguro arquero del Millonario a los 35 minutos.

River intentaba salir de contra y aprovechar los espacios. Y en una de las primeras claras que tuvo, no perdonó: Pinola, tras un centro preciso del Pity Martínez, la mandó a guardar de cabeza a los 43 minutos del complemento.

Si Armani respondió de la mejor manera, su colega del Emelec fue la contracara y le dio todas las ventajas posibles al ex Central con sus dudas, quedando a mitad de camino.

En el complemento, obligado por la situación, el local se lanzó con todo a buscar el empate. Al Millo le costó afianzarse en el campo, hilvanar juego, no aparecían ni Nacho Fernández ni Martínez, los que saben, y perdía la pelota peligrosamente muy rápido.

Sin embargo, no pasaba grandes sustos en el fondo. Un par de remates que pasaron cerca y el reclamo de los jugadores locales por faltas inexistentes dentro del área.

El cansancio se hizo notar, en especial por el gran desgaste previo que realizó el Millonario en esta travesía por tierras ecuatorianas. Dar dos o tres pases seguidos correctamente se convirtió en una rareza para un conjunto de buen pie como River. Sólo las limitaciones del adversario mantenían a salvo al elenco argentino.

Sobre el final, otra vez Armani se lució al taparle un mano a mano a De Jesús, para convertirse en la gran figura del partido. El delantero tuvo una noche negra y volvió a fallar en el final.

El Millo se trajo un triunfazo de Ecuador y festejó en otra gran noche de Armani

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