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La Mañana

Según el INDEC, bajó el empleo informal

En lo que va del año, el trabajo en negro descendió 5 puntos con respecto a 2007.

La Patagonía se ubica con el menor índice de todo el país. En la provincia de Neuquén, la precariedad laboral ronda el 18,8 por ciento.

Buenos Aires (NA) > El empleo informal bajó casi cinco puntos porcentuales en doce meses al cabo del primer trimestre del año, al llegar al 37,3 por ciento de los asalariados, informó ayer el Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC).

El organismo difundió los datos de la Encuesta Permanente de Hogares (EPH) correspondientes al período enero-marzo, en la cual los «trabajadores sin aportes jubilatorios» alcanzaron al 37,3 por ciento de los asalariados, frente al 41,9 de igual trimestre del 2007. En esos doce meses, la actividad económica creció a una tasa del 8,8 por ciento.

Además, en el primer trimestre del año, el índice de desocupación alcanzó al 8,4 por ciento, por debajo del 9,8 de enero-marzo de 2007.

La región del Noroeste resultó la de mayor empleo precario con el 46,5 por ciento, seguida por la del Noreste con el 44,9. La de menor índice fue la Patagonia con el 21,5 por ciento. En tanto, en la provincia de Neuquén el índice de trabajo informal es del 18,8 por ciento, uno de los menores de la región.

Capital

Por su parte, la Capital federal muestra un 25,7 por ciento de trabajo asalariado sin descuento jubilatorio, mientras que en el Gran Buenos Aires, la cifra trepa al 40,1 por ciento, para dejar a la región en torno al 36,2 por ciento, muy cerca del promedio nacional.

En cuanto a las ciudades, Santiago del Estero con el 50,6 por ciento, resultó el conglomerado con mayor nivel de trabajo «en negro», seguida por Posadas, con el 49,6 por ciento.

Globalización

La semana pasada, el ministro de Trabajo, Carlos Tomada, aseguró ante foros internacionales que, en la actualidad «se ha generado un extendido consenso en que no existe globalización justa sin trabajo decente».

Ante la Asamblea de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), Tomada manifestó su convencimiento que «cuando llega el momento de la distribución, el Estado es el responsable -con el diálogo social como principal instrumento-, de orientar y reasignar recursos, exigir esfuerzos a los que más reciben y compensar a los más perjudicados».