El jefe opositor explicó que su propuesta cuenta con el «respaldo creciente» de distintos mandatarios y dirigentes africanos, en una conferencia de prensa celebrada en su residencia tras una breve salida de la embajada de Holanda en Harare, donde se refugió el domingo.
El gobierno del presidente Rober Mugabe confirmó la convocatoria a un ballottage de las elecciones presidenciales, pese al retiro de Morgan Tsvangirai debido a los ataques contra sus seguidores.
A las críticas se sumó también el presidente de Estados Unidos, George W. Bush, quien dijo que las elecciones serán una «farsa» y pidió aumentar la presión sobre Mugabe para que aplace los comicios.
«Las elecciones del viernes, ustedes saben, parecen ser una farsa», dijo Bush a representantes de los 15 países que conforman actualmente el Consejo de Seguridad de la ONU, que esta semana también pidió la postergación de los comicios en Zimbabwe.
Mugabe ocupa la presidencia de Zimbabwe desde 1980. El país tiene 1,6 millones de habitantes, una inflación estimada del 160.000 por ciento anual y la expectativa de vida de sus habitantes es de 36 años.
Las de marzo pasado fueron las elecciones más abiertas de su historia, pese a las graves denuncias de fraude.


