El clima en Neuquén

icon
29° Temp
28% Hum
La Mañana

"Sólo temo perder las costumbres"

Lo afirmó Karina Miguel, la primera abogada gitana del país que asumirá como integrante del Consejo de la Magistratura de Neuquén. Se reconoce como un ejemplo de integración cultural.

Dos de los temas que quiere profundizar cuando formalicen su nombramiento son el de género y el de derechos humanos.
 
Neuquén >
Hace 8 años, cuando se recibió en Derecho, Karina Miguel logró notoriedad nacional e internacional como la primera abogada gitana de la que se tenía registro. Hoy, tras vencer prejuicios desde adentro y afuera de la colectividad a la que pertenece, vuelve a sobresalir: será la reemplazante de Hugo Acuña en el Consejo de la Magistratura.
En pocos días, de confirmarse el respaldo legislativo a la designación de Acuña en el Tribunal de Cuentas, Miguel asumirá como consejera del organismo que elige los jueces de la provincia, sustituyendo a quien fue su profesor en la facultad de Derecho.
“Ingresar al consejo es como revalidar el título; me llenaría de orgullo integrar un órgano extra-poder”, comentó la abogada, que ejerció gran parte de su carrera como asesora técnica del MPN en la Legislatura.
 
Género y derechos humanos
Miguel es prudente a la hora de anticipar sus proyectos como consejera porque aún resta formalizar el nombramiento. No obstante, afirmó que le interesa profundizar “el tema de género, que lo tengan presente las funcionarias y los funcionarios hombres también, que estén involucrados”.
Mencionó como otro foco de trabajo los derechos humanos y recordó lo sucedido con la candidata a jueza correccional de Zapala, Mónica Pizzipaulo. Indicó que en ese punto coincide con Acuña en que la entrevista a futuros magistrados en la Legislatura  “es el último filtro y así debe ser, porque es una previsión constitucional”.
Su criterio es que el método actual de evaluación del Consejo de la Magistratura “es el correcto” y cualquier modificación debería ser consultada con los integrantes de ese organismo. “Me parece perfecto cómo funciona porque incluso, como asesora, participé en la elaboración de la ley”, recordó.
 
No estaba en los planes
Miguel afirmó que no estaba en sus planes la posibilidad de llegar al Consejo, pese a figurar como primera suplente, y resaltó que su incorporación al cuerpo, “como la de cualquier otra persona de una cultura diferente a la mayoritaria, implica pluralidad y es todo un desafío”.
Señaló que aún debe vencer prejuicios con sus pares de la comunidad gitana y con el resto de la sociedad. También contó que “en la colectividad cuesta, porque no está incorporado que una mujer trabaje y encima estoy casada con un criollo; de todos modos, reivindico mi cultura y la integración, sólo me genera temor con esta apertura el perder las costumbres, que es algo que sufro más al tener mi hijo”.
Su fórmula, planteó, “es fijarme metas cortas y previsibles; así llegué al lugar que ocupo hoy, donde indudablemente tengo un reconocimiento de las autoridades provinciales, que me dieron su confianza”.
Advirtió, sin embargo, que los logros profesionales tienen una parte impredecible: “Es insólito; uno nunca sabe lo que le depara el destino”.