Neuquén > “Una vez fuimos a buscar a una embarazada que ya estaba en término y con el traqueteo de las calles la mujer no pudo esperar. '¡Ya viene, ya viene!', gritaba la señora', y la tuvimos que asistir con el camillero. Fue una nena, hermosa”, relató con añoranza Héctor Riquelme, chofer de ambulancia de profesión y uno de los 216 trabajadores que festejaron ayer su día.
Es que desde 2012 la Legislatura provincial aprobó por ley la celebración cada 14 de marzo del Día del Chofer de Salud de la provincia.
Héctor hace 33 años que pertenece al sistema de salud y 23 que está al volante. Su primer lugar de trabajo fue en el Centro de Salud de Bouquet Roldán y hoy, a pocos meses de jubilarse, se desempeña en el barrio El Progreso.
Antonio Juan Domingo Alonso hace 37 años que es chofer de ambulancia. Recuerda haber manejado un Rastrojero '73 y pasar muchas horas en el centro de salud de San Lorenzo Norte. Ambos tienen muchas anécdotas sobre accidentes de autos, incendios y otros lugares donde asistieron a personas, momentos que quedaron grabados en sus memorias.
Recorridos extensos
Otras de las situaciones extremas e inolvidables que asistió Riquelme fue llegar al lugar y encontrar a niños apuñalados. “Aquel momento fue increíble. Eran chicos de 11, 14 años de Valentina Sur que estaban apuñalados, sangraban por todos lados y los habían prendido fuego”, rememoró.
Los choferes de ambulancia, en general, realizan guardias de 24 horas día por medio y recorren unos 100 kilómetros por día.
“Cuando estuvimos cubriendo Centenario y Plottier llegábamos a hacer hasta 400 kilómetros todos los días. Era bajar de la ambulancia sólo para hacer las necesidades, hasta comíamos arriba”, contó Antonio.
Son muchos los trabajadores del sector que pasaron por la provincia. Antonio y Héctor recordaron a Evaristo Reunai, Elisorio Fuentes, Isidoro Lobos, Pablo Sepúlveda, Pirincho Linares y Benedicto Ñancupan, quien fue el primer chofer de salud provincial.


