El Matador, que venía de dos caídas, en la última jugada del partido encontró el gol para tener esperanza de pasar de ronda.
Buenos Aires > Tigre consiguió su primera victoria por Copa Libertadores y se sacó la mufa luego de una seguidilla de resultados adversos. Los de Victoria necesitaban ganar para seguir con chances de clasificación y poder acomodarse un poco mejor en el grupo 2 del torneo. Y en la última bola derrotaron 1-0 a Palmeiras de Brasil.
El equipo dirigido por Néstor Gorosito no la pasaba bien en el Monumental de Victoria, y Lucas Orban lo salvó de perder en el final, pero en la última jugada del partido encontró el agónico gol del Flaco Peñalba, quien entró llamativamente solo por el segundo palo para desatar la locura de la hinchada local, que hasta ese momento estaba invadida por el más puro silencio.
Es que con el empate el Matador tenía prácticamente un pie afuera del torneo continental y la gente lo sabía.
Gorosito también tenía claro que necesitaba un triunfo para mantener la ilusión y por eso puso en cancha a sus mejores hombres y le dio prioridad a la Copa, algo que no había sucedido en la derrota frente al Sporting Cristal por la segunda fecha del grupo.
No hubo mucho público local, ya que la dirigencia decidió, por los hechos de violencia que ocurrieron diez días atrás, venderle entradas sólo a los socios del club.
Con este triunfo, Tigre se ubica en la última colocación del grupo junto a Palmeiras, a un punto del Sporting Cristal y a cuatro de Libertad de Paraguay, que anoche igualó 2-2 ante los peruanos de local.
Ahora Tigre tendrá un tiempo para pensar en el torneo local ya que su próximo partido de Copa será el próximo martes 2 de abril cuando visite a Palmerias desde las 21.30.
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