Un loteo vip “amenazado” por una laguna del EPAS
Adriano Calalesina
Neuquén /Centenario
Un loteo que se desarrolla en una ex zona de chacras podría convivir con un problema ambiental hasta que se sanee una gigantesca laguna que se formó hace años por la descarga de la planta depuradora cloacal que el EPAS tiene en el Parque Industrial Neuquén.
El problema no ha sido novedad para los chacareros y vecinos de Nueva España, que viven en el límite imaginario entre Centenario y Neuquén. En esa franja aún no están definidas las responsabilidades por los controles, sobre todo si hubiera vertidos cloacales, cerca del río Neuquén.
La laguna está desafectada hace años, según informaron desde el EPAS, y en poco tiempo más, junto con desarroladores, buscarán la forma de sacarla para evitar el enojo de los futuros vecinos del lugar. Antes de que se hiciera una obra en la planta de cloacas de Parque Industrial Neuquén, la laguna era un lugar de “estabilización natural” de los efluentes.
El tema surgió luego de que la empresa Prima Terra –que está iniciando un loteo en la zona permitida para urbanizar dentro de chacras– se encontrara con la laguna de agua verde y estancada.
El fenómeno ya fue denunciado hace seis años por las autoridades políticas. Incluso el mismo concejal Mariano Mansilla (UNE) presentó un reclamo al ente provincial cuando era secretario de Gobierno del municipio capitalino.
La laguna en cuestión tiene unos 140 metros de largo por 40 de ancho y está ubicada a unos 20 metros cuesta abajo de la planta cloacal del PIN. Los desarrolladores del loteo pudieron haberla tapado por el incesante movimiento de suelo que están haciendo en la actualidad. Sin embargo, se desconoce si para ello se necesita una autorización del EPAS o Recursos Hídricos.
En 2011, los gobiernos provincial y municipal destinaron unos 13 millones de pesos para readecuar la planta, debido a las denuncias por mal funcionamiento. Pero la existencia aún de la laguna pone en duda si la descarga es normal o fruto de un desperfecto técnico.
Desde la altura se puede ver una mancha verdosa con abundante vegetación en los alrededores. Los perros cimarrones suelen buscan comida, cruzan las contaminadas aguas y siguen su rumbo, desconocido, por el medio de las chacras. Detrás del estanque se levanta el futuro loteo, en una zona privilegiada para vivir, a pocos metros de un brazo del río.
Acceso difícil a la zona
El acceso al lugar es difícil. Una de las entradas por Parque Industrial se cerró hace tiempo. Solo se llega por el barrio Nueva España, hacia el norte, por caminos angostos. Hay que sortear otros loteos, como el barrio cerrado El Vergel (aún en desarrollo desde 2007), para llegar a lo que se denomina “la isla de Galván”, donde se desarrolla el emprendimiento inmobiliario.
En ese sector antes había chacras, pero hace unos meses la empresa lo desmontó y está asentando el suelo con material calcáreo. Desde la comuna se indicó que el loteo aún no ha sido aprobado. Uno de los puntos a analizar es qué hacer con la descarga que tiene el EPAS. La laguna en cuestión está en el límite de los dos ejidos. La mayor parte estaría dentro de Centenario y una punta, dentro de los límites capitalinos.
El conflicto eterno entre las ciudades y el mundo rural
Centenario
Dentro de unos años, una franja de las chacras de esta localidad, sobre todo la que está a unos mil metros de la ruta, podría estar urbanizada casi por completo.
Así lo indican la cantidad de proyectos de loteos que ingresaron en el Concejo Deliberante antes de que se cambiara la ordenanza de tierras y se ampliara la zona para urbanizaciones. Hoy en día, todos los proyectos los tiene el Ejecutivo, desde donde se autorizan previo informes de impacto ambiental y viabilidad de los proyectos.
En estos días, la zona de chacras se ve “amenazada” por las nuevas urbanizaciones. Es que el movimiento de vehículos, el transporte pesado y el nivel de desarrollo ponen en jaque las hectáreas con cultivos de peras y manzanas.
Unos 13 barrios en marcha
Desde hace unos meses se desarrollan unos 13 barrios en el medio de la ex zona en producción. Algunos loteos van más avanzados que otros, lo que depende de la capacidad de los desarrolladores de cumplir con las demandas de servicios como agua, luz, gas, cloacas y cordón cuneta.
Los precios son inaccesibles, sobre todo para la clase media. Casi medio millón de pesos por un lote de 360 metros cuadrados.
La tensión que existe hoy entre las inmobiliarias –alimentada por la industria petrolera y el mercado de los servicios- y el sector rural no cesa, a pesar de que el fenómeno de Vaca Muerta y la necesidad de satisfacer la demanda habitacional parecen haberle ganado la batalla a una nostálgica fruticultura.
Pero el paño rural aún es extenso en Centenario, y muchos productores tienen sus chacras, a duras penas, con una producción a veces mediocre, que zozobra ante la asfixia de las corporaciones frutícolas de toda la región.


