Washington
Lanzado a capturar el voto de la cada vez más nutrida comunidad de estadounidenses de raíz hispanoamericana, el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, nombró secretario de Vivienda y Desarrollo Urbanístico a un alcalde de ese origen.
Obama promovió al cargo al joven alcalde de San Antonio (Texas) Julián Castro. Muchos observadores apuntan que el puesto puede servirle para alcanzar un futuro más ambicioso en la Casa Blanca.
El anuncio, largamente esperado, promueve la carrera meteórica de un político a quien muchos observadores empiezan a ver como posible compañero de fórmula de Hillary Clinton en las presidenciales de 2016.
De hecho, el propio Obama dio sustento ayer a este análisis cuando insistió en resaltar públicamente la figura de Castro como una encarnación del “sueño americano” que tanto gancho político tiene en Estados Unidos.
Castro -nieto de una humilde inmigrante mexicana devenido en político- no domina el español.
Pero Obama usó ese idioma, que tampoco maneja, para decir que “Vivió el sueño americano”. Pasando rápidamente al inglés, agregó que “es precisamente porque ha vivido el sueño americano que se matará trabajando para asegurarse de que más personas pueden realizar el mismo camino”.


