Una jornada con muchas chicanas
Buenos Aires > La modalidad pregunta-respuesta elegida por el jefe de Gabinete, Jorge Capitanich, para dar el informe de marcha del Gobierno se prestó para cruces y chicanas.
Como ocurrió con la radical Laura Montero, quien cuestionó las perspectivas económicas. “Usted tuvo una etapa dentro del oficialismo, de 2007 a 2009, después del voto no positivo pasó a la oposición”, chicaneó Capitanich, y luego de que Montero intentara interrumpirlo en reiteradas ocasiones, remató: “Usted es la perfecta representante del neoliberalismo que ha destruido la Argentina”.
Inmediatamente comenzaron los gritos y los cruces que fueron aplacados por el presidente del Senado, Amado Boudou, el jefe del bloque oficialista, Miguel Ángel Pichetto, y su par de la bancada radical, Gerardo Morales, que pidió "bajar los decibeles".
Cruce devaluado
También hubo chicanas con el senador radical Ernesto Sanz, quien preguntó si “la devalución fue por decisión política o por presiones” y Capitanich respondió que hubo “una operación de Shell a través del HSBC”.
“¿Fue una decisión política, sí o no?”, repreguntó Sanz pero el jefe de Gabinete no respondió, por lo que el senador concluyó: “Con todo ese titubeo me doy por satisfecho. Devaluaron. Listo”.


