Viajan a Haití 180 soldados neuquinos en misión de paz
Camilo Ciruzzi
Especial
Covunco
La escena es desgarradora. Tres hombres heridos por la explosión de una granada agonizan y piden ayuda. Uno tiene esquirlas en una de sus piernas, otro se retuerce de dolor por una herida sangrante en su cabeza. El tercero yace inmóvil con sus órganos ventrales expuestos.
Un camión con soldados hace en el lugar las primeras atenciones y traslada a los heridos al Puesto Control en el que una joven médica hará el segundo triage. Dos heridos son estabilizados y el eventrado será trasladado vía aérea hasta un hospital en Puerto Príncipe, capital de Haití.
En un puesto de control carretero de la ONU, un fornido haitiano es demorado por la Policía local, que auxiliada por soldados argentinos y policías de la ONU, luego de una exhaustiva revisión, le secuestra un arma oculta y sin documentación.
En el tercer escenario, patrullas armadas en ajustadas formaciones tácticas despejan los pasillos de un edificio derruido, liberan a rehenes o se repliegan ante la posibilidad de contacto agresivo con una fuerza superior. El condimento de estos despliegues los ponen las órdenes cortas y exactas, disparos y explosiones de granadas. El más mínimo error puede ser fatal.
Las tres situaciones narradas son ficticias y forman parte del entrenamiento de los soldados que integrarán el Batallón del Ejército Argentino 20 que se desplegará en la ciudad de Gonaives, en Haití, como parte de una fuerza multinacional de paz de la ONU.
Los ensayos se desarrollan desde hace dos semanas en el Regimiento de Infantería de Montaña 10 (RIM 10) “Teniente Coronel Racedo” de Covunco.
Bajo el hermoso perfil del edificio, una estructura pétrea de estilo alemán que se yergue en la fría y árida meseta patagónica, entrenan los 180 soldados argentinos que revistan en cuarteles que dependen del Comando de la Sexta Brigada de Montaña. De ese total, 150 pertenecen al Regimiento de Infantería de Montaña 10.
El entrenamiento de los soldados neuquinos terminará el 14 de junio y luego se trasladarán a Buenos Aires para acoplarse al resto del Batallón, donde culminarán con la preparación antes de ser desplegados en la zona de desastre durante la primera semana de julio.
Un país que continúa buscando su estabilidad
Haití comparte con República Dominicana una pequeña isla del Caribe, pero a diferencia de su vecino, es un agujero del que nadie quiere acordarse. Es la nación más pobre del continente americano.
Devastado por la crisis institucional derivada de golpes de estado y la corrupción pudo en 2005, bajo tutela de Naciones Unidas, llamar a elecciones y elegir a René Preval, que completó su mandato en 2010 y entregó de manera democrática a Michel Martelly. Ambas elecciones fueron consideradas hitos importantes en el fortalecimiento institucional y democrático de Haití.
Pero los esfuerzos de la Misión de Estabilización de las Naciones Unidas (Minustah) se vieron truncados en 2010 por la tragedia. En enero de ese año un terremoto brutal, tuvo como consecuencia la interrupción del proceso de transición política, creando un contexto negativo sin precedentes a nivel internacional. Se estima en 300.000 las personas fallecidas, alrededor de 350.000 heridos y 1,5 millones de haitianos sin casa.
Esta catástrofe tomó por sorpresa a la comunidad mundial, generando un movimiento de solidaridad humanitaria con Haití.
El plan de reconstrucción del país aprobado por la comunidad internacional en abril de 2010, comenzó a aplicarse en mayo-junio de ese año. Pero otra vez el imprevisto sorprendió a todos. En octubre de 2010, el huracán Thomas provoco daños de consideración y comenzó, además, la epidemia de cólera que produjo 1.600 muertos y decenas de miles de infectados.
El coronel Héctor Prechi, Jefe del Comando de la Sexta Brigada de Neuquén, aseguró que la situación de vulnerabilidad en Haití continúa siendo alta, “si bien todo está mucho más organizado todavía requiere de la presencia de las fuerzas de Naciones Unidas para que se mantenga en una situación de estabilidad”.
Con el objetivo de ayudar y proteger
“Algunas de las prácticas son situaciones de máxima, pero la idea es tener todas las herramientas necesarias para resolver una situación”, explicó el teniente coronel Ramón Venturini, quien será comandante de las fuerzas argentinas en Gonaives y jefe del Regimiento de Infantería IM 10.
El contingente argentino llegará a Haití y compartirá el campo de acción con una fuerza de efectivos militares y policiales de todo el mundo, principalmente de Latinoamérica.
“Siempre hay una escala en la intervención donde actúa la Policía haitiana, después la de Naciones Unidas (UNPOL) y luego nosotros, en soporte o auxilio de la autoridades del país. Eso es lo que tratamos de entrenar para poder adaptarnos a esa gradualidad”, agregó.
En tanto, el coronel Héctor Prechi sostuvo que “la tarea fundamental es la protección de la ayuda humanitaria y protección de la tarea que hace la Policía Nacional de Haití para mantener la seguridad del país”.
Regimiento con 200 años de historia
La designación del RIM 10 como lugar de instrucción no es aleatoria. El comandante de la Sexta Brigada de Montaña, con asiento en Neuquén, Coronel Héctor Prechi, calificó de “importantísima” la elección, porque “en agosto este Regimiento de Montaña cumple 200 años de historia y lo va a festejar en operaciones en Haití”.
“Hemos tomado con mucha seriedad y responsabilidad esta misión que nos han dado y seguramente el contingente que se entrena va a representar con orgullo a toda la Nación, a la provincia de Neuquén y al Ejército”, agregó.
Desde 2004, año en que interviene Naciones Unidas, las fuerzas nacionales forman parte fundamental de la Misión de Estabilización denominada Minustah.


