Villa Ceferino quedó en medio de una pesadilla

Un caño roto de agua y otro de gas provocaron daños y temor.

Andrea De Pascalis
depascalisa@lmneuquen.com.ar

NEUQUÉN
En el silencio de la madrugada, un ruido despertó a los vecinos y a los pocos minutos el agua invadió las casas. Hacía algunos días que una pérdida en la esquina de Novella y Abraham incomodaba a los transeúntes, pero el panorama no era distinto al de otras veces y no hubo reclamos. Sin embargo, ayer todo cambió cuando un caño de agua se rompió y con su fuerza partió el asfalto y comenzó a bajar como un río furioso hacia el barrio Villa Ceferino.

No hubo tiempo para nada. El torrente entró mientras todos dormían y a su paso inundó, desbordó cloacas y rompió paredones. A las 6 todo el vecindario ya estaba afuera. La Policía fue la única ayuda para los vecinos, que no sabían como parar el agua: "Se calmó recién a las 8 cuando llegó el EPAS", contó Jorge, uno de los más afectados porque el agua le derribó la medianera, la casa se inundó y se llenó de escombros el patio.

El problema no terminó con el arribo de las máquinas y los hombres que llegaron a reparar el caño.

Todo empeoró minutos después de las nueve. En forma inesperada mientras se trabajaba sobre la rotura, un descuido rompió un caño de gas y en segundos el barrio se impregnó de un olor insoportable que atemorizó a todos.

El ruido generó pánico, hubo un minuto de dudas y los mismos vecinos que horas antes se habían autoevacuado por el agua corrieron hacia las esquinas sin saber qué hacer. Después del pánico, llegaron la calma y las ganas de volver a casa, pero a las 9:30 Defensa Civil de la provincia desalojó todas las viviendas a modo de prevención. También impidió el paso de la gente sobre el perímetro de la explosión.

El enojo fue generalizado. La gente no entendía por qué se había tardado tanto en llegar, y menos comprendía cómo se habían chocado con ese caño de gas durante el trabajo. Hubo vecinos inundados con 20 centímetros de agua dentro de las casas, otros que no salían de su asombro ante el panorama que tenían en sus patios: paredones caídos, surcos marcados en el piso de los patios, cloacas desbordadas y un olor nauseabundo dentro de las viviendas. Además, el agua que corría por el medio de la calle Gobernador Quarta y socavó la tierra e impidió la salida de los autos de los garages. Un panorama desolador e inesperado.

"Nosotros abrimos la tapa de la cloaca y empezó a irse el agua por ahí, pero se nos armaron huecos por todos lados y nos rompió el paredón de atrás", dijo una vecina mientras se tapaba la cara para no respirar el vapor que emanaba el caño roto.

El gas no paraba de salir y generaba -al combinarse con el líquido que aún quedaba en el pozo- una especie de aguas danzantes en medio del barrio. El ruido era ensordecedor, se asemejaba a un avión aterrizando.

Mientras todo pasaba, personal de Defensa Civil de la provincia intentó desalojar la zona y, como prevención, pidió casa por casa que se retiraran los ocupantes hasta nuevo aviso. No todos los vecinos aceptaron irse, algunos se negaron y prefirieron quedarse aun con los riesgos que corrían.

También desalojaron a los tres grados de la Escuela 198 que estaban en clase y llevaron a los chicos a una plaza del barrio a la espera de volver en poco tiempo. Finalmente, no fue tan rápido como pensaban. Recién a las 13:30 se logró dar con el punto en conflicto y todo volvió a la normalidad.

Fueron más de siete horas de angustia y temor. Un día que los vecinos de Villa Ceferino difícilmente olvidarán.

FRASES
"Explotó el asfalto y estábamos todos durmiendo. El agua venía con fuerza y volteó algunos paredones. Después todos salimos corriendo porque la máquina rompió la cañería de gas. Nadie sabía qué hacer".
Fabián García
"Perdí toda la mercadería que tenía en mi negocio. No vivo acá, pero cuando llegué a la verdulería me encontré con todo el local lleno de agua de cloacas. No sé cómo voy a hacer".
Alejandro Parra
"Nos levantamos porque los vecinos nos empezaron a llamar y ya teníamos el agua adentro de nuestras viviendas. Recién a las ocho llegaron los del EPAS y nos evacuaron".
Micaela García


Demasiada presión de agua para un consumo muy bajo

NEUQUÉN
El presidente del EPAS en Neuquén, Eduardo Vidal, explicó que se rompió un acueducto de PVC de 250 milímetros y que el inconveniente se produjo por un golpe de presión producto de la baja de consumo en esas horas de la noche.

El funcionario aclaró que en los arreglos de ayer también se ajustaron las válvulas para equilibrarlas al consumo de esta época del año, cuando el calor disminuye y baja la demanda en todo ese sector.

Luego del mediodía, cuando Camuzzi logró reparar el caño de gas que se había pinchado, los operarios del EPAS retomaron los trabajos en el lugar para arreglar el acueducto que se rompió durante la madrugada y que causó graves destrozos en distintos sectores del barrio Villa Ceferino. A las 15:30, los trabajadores del ente provincial ya habían conectado el agua nuevamente y, poco a poco, el servicio de agua potable se fue restableciendo en la zona.

No hubo heridos
Por la tarde, el director de Defensa Civil del Municipio, Raúl Ricard, contó que en toda la mañana no hubo ningún accidente entre los vecinos, y que se asistió a tres personas que estaban descompuestas por la inhalación del gas, pero aclaró que, salvo estas tres mujeres, no hubo ningún inconveniente de salud entre las personas que viven en las inmediaciones del caño de gas que se rompió.

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