2016. Las señales de alerta para Vaca Muerta

La actividad se frena a la espera de señales políticas. Mientras el precio del crudo no para de caer, negociarán un nuevo pacto sectorial.

Por Cristian Navazo

Pese a que Vaca Muerta ya aporta un cuarto de la producción de petróleo neuquino, 2016 se presenta como un año de gran incertidumbre. El escenario externo y la nueva configuración política nacional indican que habrá un freno a las inversiones en shale oil, que venían con un fuerte crecimiento desde 2009. Si bien los proyectos de este tipo tienen un horizonte de 30 a 40 años, el desplome del precio del barril provocó estragos en los mercados liberados. En Estados Unidos se paralizaron unas mil plataformas de perforación: hoy operan unas 550, cuando hace un año atrás rondaban las 1600. Por el contrario, de la mano de la regulación estatal, Vaca Muerta mantuvo este año su nivel de actividad por el desacople del precio interno, que hoy duplica la cotización internacional. El barril en torno a los 77-80 dólares y la decisión de YPF de sostener los niveles de perforación junto con el diseño de un plan de reducción de costos permitieron transitar un 2015 con estabilidad en el sector más allá de los cortocircuitos con las proveedoras y empresas de servicio.

Con la llegada de Mauricio Macri a la Presidencia, el panorama cambió. En principio, a la espera de nuevas definiciones políticas, YPF dejará este mes y hasta mediados de enero en stand by nueve equipos en Neuquén (cinco de perforación y cuatro de workover) y seis en otras provincias, que estarán disponibles pero sin actividad, con lo cual unos mil trabajadores deberán tomarse vacaciones forzadas.

La compañía nacional deberá esperar las definiciones de Juan José Aranguren, el nuevo ministro de Energía, que no sólo auditará la gestión de Miguel Galuccio, sino que también deberá acordar con los gobernadores petroleros un nuevo pacto sectorial, ya que este mes vence el acuerdo vigente que establece el barril en torno a los 77 dólares. Las negociaciones no serán sencillas. Se estima que habrá una baja de la cotización en dólares del crudo para amortiguar la devaluación del peso.

Aranguren dijo que negociará un nuevo pacto con las provincias petroleras.

Acoplar los precios internos a los internacionales significaría el tiro de gracia a Vaca Muerta, por lo cual deberá definirse el precio sostén y un sendero. A nivel internacional, los precios perforaron esta semana el piso de los 40 dólares y, según las previsiones de la Agencia Internacional de Energía (EIA), no repuntarán hasta dentro de 5 años, para alcanzar los 80 dólares.

Con el valor del barril actual, los pozos petroleros de Vaca Muerta no son rentables. Según Galuccio, con 80 dólares la rentabilidad es marginal. Pero ese número por el momento sólo le cierra a YPF, que tiene en marcha el único desarrollo masivo del país, en Loma Campana, con lo cual la escala de su actividad le ha permitido mejorar la estructura de costos. El resto de las compañías sólo tiene en marcha proyectos exploratorios, con lo cual la rentabilidad del negocio hoy está en segundo plano, y recién acelerarán sus planes cuando cambie el panorama.

Por otro lado, el fallo de la Corte Suprema de Justicia de la Nación que intimó a YPF a mostrar las cláusulas confidenciales del acuerdo con Chevron también puede tener consecuencias sobre el futuro desarrollo de Loma Campana.

En este escenario, la actividad en la ventana de crudo de Vaca Muerta tiene un futuro poco promisorio a corto plazo. Aunque en los próximos días se anunciarán nuevas inversiones como las de Exxon, se trata de pilotos de testeo, por lo cual habrá que esperar entre 3 y 5 años para nuevos desarrollos masivos.

Hoy producir un barril de shale oil en Neuquén tiene un costo de entre 80 y 90 dólares, dependiendo del proyecto, cuando a nivel internacional el crudo pisa los 40 dólares. En Estados Unidos la mayoría de las cuencas no convencionales tiene rentabilidad a partir de los 65 dólares, con un acceso al financiamiento mucho más barato que en la Argentina, con la infraestructura y logística del shale consolidada a gran escala y con la tecnología al alcance de la mano.

Pero el derrumbe del crudo no sólo pone en jaque a los yacimientos no convencionales, sino que también afecta a los yacimientos tradicionales. En Reino Unido, cuesta 52,50 dólares producir un barril de petróleo, y en Brasil, casi 49 dólares.

Según datos UCube de Rystad Energy, que contiene información de aproximadamente 6500 campos petroleros y de gas en todo el mundo, Arabia Saudita y Kuwait pueden bombear un barril de petróleo por menos de 10 dólares en promedio, mientras que Irak puede producir a un costo de 10,70 dólares.
Con un escenario en el que los países árabes están decididos a mantener su aporte de crudo, 2016 seguirá con precios deprimidos y Vaca Muerta no podrá resistir el coletazo externo. En ese contexto, hay que esperar las definiciones del nuevo gobierno. Habrá terreno fértil para que las empresas se vuelquen con una mayor fuerza a la explotación de los yacimientos de gas no convencional, donde hay un margen de crecimiento por las necesidades que tiene el país de reducir las importaciones y cuyos precios –diferencia del petróleo– no están íntimamente relacionados con los vaivenes internacionales.

Macri ya dio una señal en ese camino: dijo que con la producción de gas de Vaca muerta y Los Molles en cuatros años se podría volver a exportar gas hacia Chile. El nivel de actividad petrolera en la provincia en 2016 dependerá de las definiciones del nuevo gobierno en torno a los precios de los hidrocarburos.


Inversiones extranjeras
En los próximos días se conocerá la inversión de Exxon en Bajo del Choique.

El rol de la Ofephi

Los gobernadores petroleros volverán a tener protagonismo a raíz de l nuevo escenario político.

Ganará terreno el gas
Las empresas se verán más tentadas a invertir en gas.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído