A Chihuido I sólo le falta un paso para ser verdad

Luego de años de espera, la banca rusa y Nación acordarán en octubre la financiación.

Por Guillermo Feres Castillo

“Si no invertimos en la red energética a nivel nacional, en el futuro podemos llegar a tener cortes de luz incluso en invierno”. La profecía que los expertos en energía venían anunciando desde hace varios años finalmente se cumplió, e incluso algunos barrios de la Ciudad de Buenos Aires se quedaron sin luz en medio del invierno más crudo de los últimos 60 años en la capital del país.

La “probabilidad de apagones” fue una variable con la que convivió el Ministerio de Energía durante los 12 años del kirchnerismo. La actual situación de emergencia energética a nivel nacional hace cada vez más imprescindible la renovación de infraestructuras y el armado de nuevas centrales hidroeléctricas.

Una de las futuras represas que podría aliviar un poco el caos energético en el que se encuentra Argentina es la del Aprovechamiento Multipropósito Chihuido I, tal su denominación oficial. El proyecto que espera emplear a 5000 personas (3000 en forma directa y 2000 indirectas) se ubicará sobre el río Neuquén a cinco kilómetros y medio aguas abajo de su confluencia con el río Agrio y a 155 kilómetros de distancia de la capital neuquina.

En los últimos días entró en una instancia de definiciones en la que nunca antes había estado. El Ministerio de Hacienda y Finanzas Públicas de la Nación suscribió el viernes un acuerdo con el Bank of Development (VEB) para avanzar en el financiamiento del 85 por ciento del proyecto con un costo estimado de 2231 millones de dólares

Nacido oficialmente en 2008 y con el poderoso e influyente Eduardo Eurnekian a la cabeza de las negociaciones por el sector empresario argentino, Chihuido I es una megaobra que será financiada a 20 años y con 66 meses de gracia, según el acuerdo alcanzado el pasado 29 de julio en Moscú, luego de tres días de negociación entre el Ministerio de Hacienda argentino y la entidad financiera rusa.

Ni bien rubricado el acuerdo con Rusia, el gobernador neuquino, Omar Gutiérrez, aseguró que “fue un paso muy importante, que deja a todo el proyecto muy cerca de ser una realidad para Neuquén y la patria”.

Del total de dinero que deberá ser invertido para el armado de la central hidroeléctrica, el banco de la Federación Rusa aportará u$s 1896 millones. El contrato se firmaría en octubre próximo para comenzar las tareas a finales de 2016 y se espera que todo esté concluido dentro de cinco años.

La devolución del efectivo colocado por los rusos será en forma semestral con el propio producto de las centrales a partir del quinto año de producción energética, según explicó en su momento el ex ministro de Planificación, Julio de Vido. Y luego de 15 años de concesión, el complejo pasará a estar manejado por Neuquén.

La nueva represa y central hidroeléctrica, que con sus cuatro turbinas le inyectará alrededor de 637 megavatios por hora (equivalente a la mitad de El Chocón) al sistema eléctrico nacional, le permitirá al gobierno argentino un importante ahorro por la menor importación de combustible para la generación de las centrales térmicas.

“Chihuido permitirá un importante ahorro de dinero por la menor importación de combustible para las centrales térmicas".

“Los proyectos de energías renovables suman 5000 millones de dólares de inversión en Neuquén".

Historia de un acuerdo

En épocas de ajuste, este recorte de gastos fue seguramente uno de los principales motivos que originó la reunión que el presidente Mauricio Macri y Gutiérrez mantuvieron el pasado 7 de junio en la Casa Rosada. El envión de este encuentro desembocó en que apenas 48 horas más tarde el jefe de Estado hablara por teléfono sobre este tema con su colega ruso, Vladimir Putin.

Este diálogo entre ambos mandatarios se complementó con un posterior viaje de la canciller Susana Malcorra a Moscú, en el que se entrevistó con su par Serguéi Lavrov. Acompañada por Gutiérrez y por un grupo de empresarios y representantes de distintos sectores económicos, la titular de Cancillería le aseguró a su interlocutor del Kremlin que había viajado hasta Rusia para reconfirmar que la asociación estratégica entre ambos países seguía vigente a pesar del reciente cambio de gobierno en Argentina.

Con respecto a Chihuido, la jefa de la diplomacia nacional afirmó en aquella ocasión: “Esperamos poder concretar esta cuestión a la mayor brevedad. Aunque la discusión se centra en el financiamiento, estamos decididos a avanzar en un proyecto que es prioritario para la generación de energía eléctrica, así como para proveer de agua a Vaca Muerta”.

Tras esto, a fines de junio pasado y durante un encuentro en Buenos Aires con las cámaras de comercio de Estados Unidos, Gran Bretaña y Canadá, fue el propio Gutiérrez quien reveló que “además del proyecto multipropósito Chihuido I, ya están en marcha los de energías limpias con ocho granjas eólicas”.

“También tenemos en marcha cuatro nuevas represas aguas arriba de la cuenca media del río Neuquén, con el desarrollo de parques industriales y de la zona franca de Zapala”, agregó el mandatario provincial durante la reunión de negocios con potenciales inversores.

Todos estos ambiciosos proyectos de energías renovables suman 5000 millones de dólares de inversión en Neuquén, que en la actualidad aporta el 40% de la energía hidroeléctrica en Argentina y posee el 45% del recurso hídrico disponible en el país.

Para darle un mayor impulso a esta serie de iniciativas, Gutiérrez nombró a principios de 2016 al ex gobernador Jorge Sapag como coordinador interinstitucional del Ministerio de Gobierno y Justicia neuquino con el objetivo de “lograr la realización de los grandes proyectos que tiene Neuquén”, por ejemplo Chihuido I y II y las cuatro represas aguas arriba del río Neuquén, entre otros. La Provincia espera con ansias la llegada de financiación en octubre.

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