Alianzas, ideologías y contradicciones
Lo que Javier Bertoldi ha demostrado es que le interesa más conservar el poder local y evitar que el MPN retorne al poder en 2015, que bregar por una eterna lucha que parece imposible, que consiste en desmantelar el emepenismo a nivel provincial.
Pero a esta altura llega con contradicciones y muchos prejuicios de la gente. El jefe comunal es un pragmático, tanto como Horacio Quiroga o Ramón Rioseco. Pero será difícil que se aparte de la línea nacional, más allá de algunos de sus compañeros lo cataloguen como un “no peronista”.
El Municipio no recibe tanto dinero de Nación como otras comunas sólo por ser del Frente para la Victoria. El sistema económico de financiamiento lo armó el propio Bertoldi, a base de cobrar tasas, entregar tierras y relacionarse con empresarios. Lo demás, forma parte del mito.
Si bien sabe que el sentimiento antikirchnerista crece en todo el territorio, su gestión desinfectada de la ideología política le ha traído adeptos, que no necesariamente comulgan con el kirchnerismo. El secreto es formar una gestión global, que pueda tapar bajo un mismo manto estas diferencias que ponen a unos y otros de un lado y otro del muro.


