A 46 años del golpe cívico-militar de 1976, desde la Asamblea por los Derechos Humanos (APDH) no sólo convocan a la marcha que tendrá lugar este jueves, a partir de las 19.30, sino que invitan a la reflexión pensando en el futuro, pero conociendo la historia para no repetirla.
“Siempre hay que pensar en el futuro y cuando hacemos estos recordatorios, que está muy bien que se hagan, es porque hay que conocer la historia. Saber de dónde venimos, lo que nos pasó, las cosas malas para no volverlas a repetir”, sostuvo la presidenta de la APDH, Sara Mansilla en declaraciones a LU5.
La dirigente dijo que al desconocer la historia, podría llegar a pasar otra vez en un golpe de estado y la gente podría caer en la trampa y creer las promesas que se suelen hacer para acceder al poder, tal como pasó en 1976 cuando intentaron convencer a la población que había desorden y para organizar el país dieron un golpe de Estado.
Mansilla calificó a la última dictadura como la más sangrienta que padeció la República Argentina, donde hubo 30 mil detenidos desaparecidos. “No les bastó solo detener en comisarias o cárceles, sino que crearon cárceles clandestinas. Lugares que denominaron la escuelita donde jóvenes del Alto valle fueron llevados, detenidos y torturaros. Todavía recuerdo al maestro Nano (Orlando) Balbo cuando cuenta que, en los sótanos de la Policía de Neuquén, lo torturaron tanto que le reventaron los tímpanos y quedó sordo para toda la vida”, evocó.
La titular de la APDH señaló que fueron muchos los jóvenes estudiantes universitarios y trabajadores que fueron llevados al batallón de Neuquén, o bien a las comisarias en el sur, o en Rincón de los Sauces. Se acordó de Jesús Manuel González, hijo de una vieja familia de Chos Malal, que no terminó la carrera de seminarista. “Era un muchacho que amaba la vida y creía que el verdadero cristianismo se aplicaba yendo a los barrios a ayudar a los pibes”, ejemplificó Mansilla como así también las mujeres que la dictadura hizo desaparecer en la provincia.
“Hay que decirlo, aunque nos duela, mujeres que eran torturadas y violadas. Fueron encapuchadas y atada con alambres las manos”, agregó sobre las mujeres que fueron trasladadas en avión desde “la escuelita” de Neuquén, que funcionaba los fondos del batallón, hasta la de Bahía Blanca.
Destacó que les queden a las futuras generaciones no sólo el testimonio de los sobrevivientes, sino también las sentencias que hallaron culpables de semejante atrocidad. Añadió que los juicios se hicieron por la valentía de los familiares y de los sobrevivientes, quienes esperaron 40 años para que los jueces los escuchen y dicten sentencia.
“Cuando hablamos del 24 de marzo y queremos definir lo que fue este golpe, para algunos que tenemos varias décadas encima, nos vuelve ese recuerdo, ese gran dolor”, sostuvo Mansilla al tiempo que agregó que es para que los ciudadanos no se olviden de quienes cometieron estos delitos de lesa humanidad, que implantaron el terrorismo de Estado y ese plan sistemático de desaparición de personas.
Destacó la figura del obispo de Neuquén, Jaime de Nevares, fundador de los DDHH, junto a Noemí Labrune a quien calificó de “mujer imprescindible de la historia”.
Invitó a la marcha de las 19.30, oportunidad en la cual Neuquén saldrá a nuevamente a decir Nunca Más. “No queremos impunidad, queremos memoria y verdad para que haya Justicia. Queremos educar a nuestros jóvenes de otra manera no le podríamos mirar a los ojos sino le dijéramos Luchamos para que no haya impunidad, para sean juzgados a los culpables y vayan a donde corresponde que es a la cárcel”, cerró Mansilla.
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