Cayó tras comprar celus con una tarjeta robada
Neuquén.- La desgracia de uno casi se convierte en la fortuna de otro. Es que un hombre de 41 años pensó en hacer estragos con una tarjeta de crédito robada y se metió a internet a comprar teléfonos y hasta un combo de planchita, secador y rizador.
Lo que no imaginó es que el dueño denunciaría la pérdida, y la Justicia lo acusaría tras rastrear el IP de la computadora que usó para concretar la estafa.
La astucia a “Matías drink”, el usuario bajo el que quiso realizar la acción, le duró un suspiro. El damnificado perdió la tarjeta en cuestión el 1 de julio, y ya al día siguiente el acusado estaba realizando búsquedas en Mercado Libre.
Su primera elección fue un celular, por el que realizó una compra por un monto de 5376 pesos. Después, el hombre se tentó con un combo de planchita, rizador y secador a sólo 1200 pesos. Por último, su tercera operación en la red fue otro celular, un poco menos ostentoso que el anterior, que costó unos 3700 pesos.
Todo marchaba bien hasta que el 3 de julio, a sólo 24 horas de haber efectuado eufóricamente las compras, el llamado del verdadero dueño al banco para dar de baja la tarjeta le truncó todos sus pedidos.
La frustración estaba a punto de convertirse en una preocupación, pero ‘Matías drink’ no lo sabía. El 22 de septiembre llegó la Policía a su vivienda de Centenario y realizó un allanamiento.
De allí los uniformados se fueron con la tarjeta de crédito robada y otra serie de elementos informáticos que hacen a la causa, por la que finalmente fue acusado.
Más precisamente, la fiscalía le formuló cargos por defraudación en grado de tentativa y encubrimiento. Fue en una audiencia realizada el lunes, en la que el juez Martín Marcovesky avaló la petición.
“En dicha página (Mercado Libre) se informa que un usuario, ‘Matías drink’, inició sesión y realizó las operaciones con una dirección de IP”, señaló el fiscal Marcelo Jara, quien precisó el número.
Luego, Jara detalló que comprobaron que la dirección de IP se correspondía con un proveedor de Internet, a través del cual terminaron rastreando al acusado hasta la localidad de Centenario, donde posteriormente se realizó el allanamiento.
“Estas operaciones fraudulentas se vieron frustradas por haber sido rechazados los pagos de las mismas, por parte del prestador de la tarjeta”, aclaró el fiscal.
La defensora oficial, Marisa Pascua, no objetó la acusación que se le formuló al detenido.
Además de dos celulares, compró un combo de planchita, rizador y secadora. La Policía le rastreó la dirección IP de la computadora y lo detuvo.
$10.276 fue el monto global de la estafa concretada.
El botín comprado a través de la página web de compra y venta Mercado Libre contó de dos celulares por 9076 pesos y un combo de artículos para el pelo por 1200 pesos.
Una recepcionista un tanto peligrosa
Con los datos de las tarjetas de crédito de dos huéspedes, una estudiante que acababa de obtener una pasantía como recepcionista en un hotel céntrico compró entradas para recitales y el cine y recargó el celular. Lo que no tuvo en cuenta fue que su nombre quedó asociado al mail de compras. La Justicia la acusó por estafa y le dictó una probation por la cual se comprometió a realizar 150 horas comunitarias. La maniobra delictiva de la mujer se concretó en menos de un mes, tiempo que duró su pasantía en el hotel.
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