Las imágenes muestran la atención previa que originó el reclamo posterior. La empleada aparece seria, pero no se observa maltrato hacia las clientas.
El video de la pelea entre una clienta y la empleada de una despensa en una despensa en el barrio Islas Malvinas de Neuquén sumó un nuevo capítulo en las últimas horas. Después de que se viralizara la escena del enfrentamiento físico dentro del comercio, ahora apareció una grabación previa que permite ver qué ocurrió antes y cómo fue la atención que, según el reclamo posterior, habría generado el enojo de una de las mujeres.
Las nuevas imágenes corresponden al momento inicial de la compra, antes de la discusión que terminó a los golpes. En ese registro se observa a la joven que atendía el local recibir a las clientas con un gesto serio, preguntarles qué iban a llevar y avanzar con la venta sin mayores intercambios. La secuencia muestra que le pidieron “3 mil pesos en papitas” y que la empleada comenzó a preparar el pedido.
El primer video permite reconstruir el inicio del episodio que luego derivó en una pelea dentro del almacén. En la grabación se ve a la joven empleada en el sector de atención, mientras las clientas ingresan al comercio y realizan el pedido. La joven no sonríe ni mantiene una actitud especialmente amable, pero tampoco se advierte una respuesta agresiva, insultos ni gestos de maltrato.
Tras escuchar el pedido, la empleada busca la forma de alcanzar la mercadería, ya que las bolsas de papas fritas estaban ubicadas en la parte alta de una góndola. Para llegar hasta allí, toma un balde, lo coloca boca abajo en el piso y se sube con cuidado para poder estirarse y tomar el producto solicitado.
La escena, que también quedó registrada por las cámaras de seguridad del local, muestra a la joven haciendo el esfuerzo para alcanzar la bolsa. Una vez que logra bajarla, comienza a colocar en una bolsita la cantidad pedida por las clientas, de acuerdo con el monto que habían solicitado.
Una compra normal, sin señales claras de maltrato
Luego de preparar el pedido, la empleada completa la venta. En el video se ve que cobra el producto, entrega el cambio correspondiente y da por finalizada la transacción. Toda la secuencia transcurre de manera breve y sin que se observe una discusión abierta entre las partes.
El punto que llamó la atención tras la aparición de esta nueva grabación es que, si bien la joven se muestra seria durante toda la atención, no se advierte en las imágenes un trato ofensivo hacia las clientas. No hay gestos evidentes que permitan identificar una situación de maltrato durante esa primera compra.
Esa secuencia resulta clave porque, según se había conocido después de la pelea, el reclamo que dio inicio al enfrentamiento físico habría estado relacionado con la forma en que la empleada atendió a una de las clientas. La mujer que luego volvió al local para increpar a la cajera sostuvo que su hermana había sido mal atendida en una visita anterior.
Del reclamo a la pelea dentro del comercio
Horas después de esa primera atención, otra mujer ingresó al almacén para reclamarle a la cajera por lo ocurrido. Ese segundo momento fue el que se viralizó inicialmente: la clienta discutió con la empleada, el intercambio subió de tono y, cuando parecía que la mujer se retiraba, regresó hacia el mostrador.
Según se observa en el video de la pelea, la clienta arrojó contra la cabeza de la cajera lo que había comprado. A partir de ese momento, ambas comenzaron a forcejear dentro del local, con golpes, empujones y tirones de pelo. La escena sorprendió a quienes estaban comprando y obligó a intervenir a otros clientes.
Un joven intentó separarlas en un primer momento, aunque no logró frenar la pelea de inmediato. Luego ingresaron una mujer y un hombre, quienes ayudaron a apartar a las involucradas y llevarlas hacia sectores distintos del comercio. Durante el enfrentamiento, incluso la caja registradora terminó en el piso.
Las cámaras ahora muestran el antes y el después
Con la aparición del primer video, el caso tomó otra dimensión en redes sociales. Hasta ahora, gran parte de la repercusión estaba centrada en la pelea dentro del almacén y en la violencia de la reacción entre las dos mujeres. Sin embargo, la nueva grabación permite observar el momento previo que habría motivado el reclamo posterior.
Las imágenes no permiten escuchar con claridad todo lo que se dijo dentro del local, pero sí muestran el desarrollo general de la atención: la joven recibe a las clientas, escucha el pedido, busca la mercadería, prepara la bolsita, cobra y entrega el cambio. En ningún momento de ese registro se ve una agresión ni una escena de maltrato evidente por parte de la empleada.
La difusión de este primer video generó nuevos comentarios entre usuarios, que ahora comparan ambas secuencias: la de la compra inicial y la del enfrentamiento posterior. Para muchos, la grabación previa cambia la lectura del episodio, ya que muestra una atención seria, pero dentro de los márgenes normales de una compra cotidiana.
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