Cien abuelos ya cultivan su cannabis medicinal

Aprendieron a producir el aceite que para tratar sus enfermedades.

NEUQUÉN

Ya son más de cien los abuelos del Alto Valle que eligieron aceites y cremas de cannabis medicinal para tratar sus enfermedades y aprendieron a cultivar sus propias plantas en sus casas. El dato forma parte de un relevamiento que realizó la agrupación Cannabicultores del Alto Valle (CAV).

Mientras reclama la reglamentación de las leyes nacional (27350) y provincial (3042) –ya aprobadas– que permiten usar al cannabis como terapia dentro del sistema público de salud, esta organización se convirtió hoy en una especie de “consultoría” para una gran cantidad de personas de la tercera edad que se acercan a su sede con patologías como alzhéimer, artrosis, diabetes, fibromialgia o párkinson.

En ese contexto, de los más de 120 casos registrados por CAV, los dolores musculares representan en su conjunto un porcentaje superior al 55 por ciento.

“Cuando una persona no duerme durante meses por el dolor, no le importa tener una planta en su casa”. Roxana Aguirre Integrante de la Agrupación de Cannabicultores del Alto Valle

Lo particular es que para el tratamiento de estas patologías se requiere de aceites con mayor concentración de tetrahidrocannabinol (THC), un componente prohibido por la ley por ser psicoactivo pero a su vez buscado por los abuelos por su acción desinflamatoria.

La agrupación no vende los aceites directamente por la gran demanda que reciben, sino que impulsan que cada interesado aprenda a tener sus propias flores, necesarias para la producción de aceites y cremas de cannabis.

Por eso, las consultas más frecuentes que reciben en su local de la calle Fava son de personas que recibieron la recomendación de sus médicos de cabecera para tratar sus enfermedades con cannabis.

“Las personas mayores tienen ese conocimiento que la vida les ha dado y observan que mientras ellos estén bien van a hacer lo necesario, sea legal o no”. Roxana Aguirre Integrante de la Agrupación de Cannabicultores del Alto Valle

Más consultas

Los domingos por la tarde, la sede de Cannabicultores en la zona del Bajo de la ciudad es copada por decenas de personas que llegan a los cursos de autocultivo desde distintas ciudades de la región como Plottier, Centenario, Cipolletti o General Roca. La capacitación inicial dura 45 minutos.

Entre las veinte personas presentes en una de las charlas estuvo Alejandra, una mujer de 55 años que llegó con su mamá Alicia, de 80 años, para aprender más de las clases del primer nivel de capacitaciones de los dos que se realizan en CAV.

“Muchos médicos saben de los efectos positivos del cannabis. La preocupación es que el Gobierno o el Estado no se hace cargo de poder acercarles la solución a quienes sufren estas enfermedades. Por ahora, la solución viene de una asociación de cultivadores”. Roxana Aguirre Integrante de la Agrupación de Cannabicultores del Alto Valle

Alejandra explicó que quiere cultivar sus propias plantas de marihuana y así tener las flores necesarias para el aceite. “No queremos tener más las bolsas llenas de remedios que nos dan los médicos. Los abuelos estamos tomando los antiinflamatorios que te caen mal al estómago, entonces los doctores te recetan un protector gástrico que por el efecto de otra droga para la diabetes no te deja dormir, y entonces te dan otra pastilla para tomar a la noche”, dijo, convencida sobre el efecto positivo de consumir cannabis medicinal.

Alejandra y Alicia no tienen miedo de la prohibición del cannabis, pero “por las dudas” preguntan delante de los otros interesados cómo pueden mitigar el olor que podrían generar las plantas que tienen ocultas en el garage, qué tipo de focos se requieren para la etapa de floración y cómo guardar las flores una vez cosechadas.

A su lado, otro abuelo descubrió las particularidades y preguntó cuánto cuesta el invernadero especial, que por su tamaño podría ocultarse tranquilamente en un ropero grande. “Tengo párkinson, vine con mi hijo, nos informamos y decidimos cultivar para tener el aceite. Sé que esto no me cura definitivamente, pero me ayuda mucho a enfrentar lo que viene”.

Con la certeza de que el THC los ayuda a mejorar la calidad de vida, los adultos mayores del Alto Valle no tienen prejuicios y no hay prohibición que los preocupe.

La mayoría consulta para tratar la artritis

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Los Cannabicultores del Valle (CAV) se sumaron al nuevo Frente de Organizaciones Cannábicas Argentinas (FOCA), que a fines de junio se reunió en La Plata con la intención de avanzar con el reclamo por la implementación de la Ley Nacional 27.350, que se promulgó el 18 de abril cuando se publicó en el Boletín Oficial.

En ese marco, definieron hacer un relevamiento en cada distrito para dar a conocer cuáles son las patologías que generan más consultas a nivel local. Así fue como los Cannabicultores del Alto Valle confirmaron que los abuelos son los más interesados en aprender cómo preparar sus aceites y cremas.

El 21% de los casos consultados son por artritis, un 19% por dolores musculares diversos, un 15% por fibromialgia y un 12% por cáncer.

Además, hay consultas por casos de autismo (9%), epilepsia (7%); depresión, pánico y vértigo (6%), diabetes (4%), alzhéimer (4%), párkinson (2%) y otras enfermedades (1%).

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