• Dolar oficial $ 1.535,0
  • Dolar informal $ 1.550,0
  • Dolar CCL $ 1.598,1
  • Dolar MEP $ 1.540,1
  • Riesgo país 524,0
La Mañana Estrés

Por qué "hacerse mala sangre" inflama tu cuerpo y el hábito diario para frenarlo

El cardiólogo Daniel López Rosetti advierte que el estrés constante daña el organismo en absoluto silencio. La simple rutina que funciona mejor que un fármaco.

"El hacerse mala sangre puede mitigarse si uno adopta una visión estoica." La frase es del médico cardiólogo Daniel López Rosetti y no es una metáfora: es una descripción clínica. El especialista sostiene que el estrés crónico genera lo que denomina una "inflamación de bajo grado" en el organismo, un estado proinflamatorio silencioso que impacta en la salud física de manera sostenida y que, en términos populares, es exactamente lo que la gente describe cuando dice que algo le "hace mala sangre".

López Rosetti planteó que la gestión del bienestar personal no depende de una competencia externa, sino de una transformación interna basada en la percepción. "No hay que ser mejor que otros, sino mejor que ayer; la competencia es con uno mismo", afirmó. Y graficó la dinámica del estrés cotidiano con una imagen que resume todo: "El día es una tanza de pesca con muchos anzuelos. El estresado se especializa en tragárselos; el que maneja el estrés evita los anzuelos".

La propuesta del médico no pasa por agregar un fármaco, sino por cambiar la forma en que se interpreta la realidad. "Lo que te estresa hoy, probablemente, no debiera estresarte. Y el abordaje de esa realidad para que no te estrese seguramente tiene más que ver con la filosofía de vida que con un ansiolítico", señaló en diálogo con La Nación.

Para López Rosetti, la medicina no debe limitarse a la administración de medicamentos: incorporar herramientas filosóficas para abordar el entorno cotidiano es parte del tratamiento.

El ejercicio como medicamento: 150 minutos por semana y su efecto sobre la depresión

El otro pilar del planteo de López Rosetti es el ejercicio físico, al que define directamente como "un medicamento". El especialista señala que tanto las actividades aeróbicas —caminata rápida, trote— como los ejercicios de musculación son herramientas clínicas de primer orden para tratar el desánimo y la depresión, no apenas complementos opcionales de un tratamiento convencional.

En cuanto a la dosis necesaria para obtener resultados terapéuticos, el cardiólogo cita las recomendaciones de la Organización Mundial de la Salud: 150 minutos semanales de actividad aeróbica, el equivalente a 30 minutos durante cinco días a la semana.

Este ejercicio en más beneficioso que caminar.

Este ejercicio en más beneficioso que caminar.

En casos de depresión diagnosticada, los efectos positivos suelen consolidarse después de un proceso de adaptación biológica que oscila entre cuatro y ocho semanas. Para estados de tristeza o frustración pasajera vinculados a la emocionalidad cotidiana, la respuesta al movimiento es significativamente más rápida y puede revertir el decaimiento en pocos días.

El médico, que sigue ejerciendo en la salud pública, subraya la importancia de la docencia y el contacto directo con los pacientes como una vía para renovar la vocación. Y mantiene una postura que atraviesa toda su obra divulgativa: en medicina, el enfoque debe estar centrado en el enfermo, no solamente en la enfermedad.

Te puede interesar...

Leé más

Noticias relacionadas