Con el precio entre cejas

El Brent se recuperó levemente en enero y eso trajo algo de alivio a la crisis entre las productoras no integradas y las refinadoras. Las empresas miran el valor del barril para calibrar si aceleran en sus áreas.

Las principales empresas productoras de la cuenca neuquina miden la evolución del precio del Brent, el crudo de referencia en Argentina, para ver qué tanto acelerarán sus planes de inversiones.

El cierre del 2018 dejó una foto bastante inesperada. A principios de octubre, el barril había llegado a los 85 dólares, para luego precipitarse hasta por debajo de los 55.

En Neuquén ese precio implica un cúmulo de interrogantes vinculados a los desarrollos no convencionales: pocas empresas, acaso sólo YPF, puedan hacer redituable su operación de producción de crudo con los altos costos de desarrollo para la mayoría.

De acuerdo con un relevamiento realizado por +e, hay un escenario en el que las principales operaciones de producción de crudo siguen tal como estaban previstas. No obstante, lo que puede suceder es el tema de los plazos, de acuerdo con las oscilaciones del precio internacional.

Al menos enero trajo buenas noticias para este tipo de desarrollos. El Brent cerró la semana en torno a los 62 dólares.

Sin embargo, hay un ingrediente adicional a la hora de evaluar las dificultades que afrontan las empresas en el mercado interno.

Es que sobre todo durante los dos últimos meses, al precio internacional se le sumó la mayor relevancia de las diferencias entre las productoras integradas y las que no lo son, en torno al precio final de liquidación del barril interno.

Las petroleras integradas (producen y refinan el crudo que extraen) están imponiendo un valor interno para el crudo que es el de exportación. Esto es, el precio final para el crudo sumado a las retenciones, algo así como unos 7 dólares menos por cada barril producido y puesto en venta.

La ecuación es todo un problema para las que sólo producen y comienzan con sus desarrollos, sobre todo, en no convencionales.

Con el barril a 53 dólares, el precio final que recibían se topaba con los 45, que eran una alarma para producir en un contexto donde asumen grandes riesgos y tienen todo un camino por recorrer conociendo la formación de no convencionales.

Por ahora, las fuentes consultadas en la industria coinciden en que no hay cambios en cuanto a las inversiones previstas: Loma Campana seguirá con la fase dos de su desarrollo y Shell, con sus tres áreas (Sierras Blancas, Cruz de Lorena y Coirón Amargo Sur Oeste), donde se comprometió a iniciar desarrollos masivos.

Vista Oil & Gas es otra de las que también comenzarán con sus desarrollos en la cuenca nequina.

No obstante, se observa una cautela importante ante las consultas: las pronunciadas oscilaciones del precio son un tema crucial para ver cómo será el 2019 para el crudo.

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