Cuando la música ayuda a sanar el cuerpo y la mente

La musicoterapia es apta para todo tipo de edades y patologías.

Neuquén.- De una manera u otra, como parte de una celebración, como traducción de algún momento memorable, como elección de vida, o como ese gesto de amor materno transformado en canción de cuna, la música, sea del estilo que sea, siempre ha estado presente en nuestras vidas. Sin embargo, pocas veces reparamos en su poder terapéutico.

Intuitivamente, en algunas ocasiones, acudimos a extensas sesiones musicales como una forma de "desenchufarnos", pero quizás pocos conozcan –aún a pesar de que nuestro país es uno de los pioneros en su práctica– los beneficios de la musicoterapia.

Se trata de una disciplina que permite trabajar con personas con problemas motores, cognitivos, sensoriales o emocionales.

Sus ramas de aplicación son diversas. Si bien la más común es la clínica, en la que se abordan por ejemplo trastornos del comportamiento, se puede utilizar con personas que tengan alguna enfermedad neurológica o degenerativa como el alzhéimer, e incluso se utiliza en pacientes en estado vegetativo o en coma. El caso más popular y más reciente, quizás, fue el del músico Gustavo Cerati.
Sin embargo, más allá de estas patologías o trastornos, cualquiera puede someterse a este tipo de terapias.

El sonido y la música actúan como facilitadores del bienestar y el desarrollo integral humano.

"Está claro que no está muy instalado, pero es factible que si hubiera más información, todos podrían optar por este tipo de terapias, porque sabemos que el psicoanálisis o las terapias conductivas no son para todos", expresó Beatriz Vilche, musicoterapueta neuquina y maestra de música.

¿Pero cómo se trabaja? Según explicó, todas las sesiones son diferentes. Se puede tocar algún instrumento, escuchar música o incluso transcurrir sin ninguna de estas dos cosas.

"Se trabaja con la expresión, no necesariamente con música. Se trabaja con los gestos, el cuerpo, el silencio, el lenguaje no verbal", resumió Vilches, y agregó que cada persona llega con una necesidad diferente y la intervención se hace en función de eso.

"Estamos capacitados para escuchar de forma diferente, para 'leer' qué se está expresando con eso que se hace, con la actitud con la que se aborda un instrumento. Tenemos herramientas para entender la música desde un punto de vista diferente: leemos el síntoma", añadió la terapeuta, quien trabaja en el Centro Sostén de Niñez y Familia, que funciona en calle Sargento Cabral 936 de esta ciudad.

Sobre cuáles son las ventajas respecto de otras terapias, Vilche señaló que al trabajar más con lo emocional que con lo racional o el lenguaje verbal, es una terapia más "accesible" para quienes encuentran alguna barrera en las terapias tradicionales.

Tal como explicó la musicoterapeuta, es ideal para trabajar con niños: "Ellos no saben decirte 'me pasa esto o lo otro'; entonces eso implica sentarse a jugar y entender qué te dicen con su comportamiento", ejemplificó, y agregó que no sólo se trabaja con niños que muestran problemas de comportamiento, sino también con personas con síndrome de Down, autismo o psicosis.
En Neuquén la musicoterapia está mayormente orientada al trabajo clínico y está incorporada al sistema educativo a través de las escuelas especiales.

Consultada sobre la creciente complejización de los contextos áulicos, Vilche consideró que "sería bueno" incorporar estas herramientas en todas las escuelas, aunque aún no están dadas las condiciones.

"Sería bueno enriquecer la formación docente, para que tengamos otra mirada respecto de los alumnos", concluyó.

Con cobertura social

El año pasado en Argentina se sancionó la ley de ejercicio profesional que, entre otras cosas, garantiza la cobertura de las obras sociales. De todas formas, en nuestra provincia desde 1995 existe la ley 2111 que legisla el ejercicio profesional de psicopedagogos y musicoterapeutas.

Fuente:

¿Qué te pareció esta noticia?

Noticias Relacionadas

Deja tu comentario

Lo Más Leído