LMNeuquen Columna de Opinión

Cuarentena por la fuerza

En aquella Neuquén de principios de siglo la cuarentena se cumplió con el uso de la fuerza pública.

Aprincipios de la pandemia escribí una crónica recordando cómo el viejo territorio de Neuquén había superado graves enfermedades a través de la historia.

En aquel informe, mi colega Guillermo Elía también había colaborado con una nota similar, pero con lo ocurrido en los primeros años de la capital neuquina en la confluencia.

Te puede interesar...

Lo cierto es que ayer, hablando con un amigo sobre la cuarentena y lo difícil que es para las autoridades su cumplimiento para evitar la propagación del coronavirus, recordé las drásticas medidas que se tomaron en la ciudad de Neuquén durante una epidemia de escarlatina, tifus y coqueluche, a principios de 1908.

Indudablemente, el aislamiento social siempre fue difícil en toda la historia de la humanidad. Siempre hubo resistencia de las comunidades, por más peligrosa que fuera la enfermedad. Y en aquella Neuquén de calles de tierra, las rebeldías -obviamente- no faltaron.

El recordado periodista Abel Chaneton, que en aquel entonces presidía la comisión municipal, se cansó de andar lidiando con la gente que no quería saber nada con la cuarentena y, luego de consultar al doctor Julio Pelagatti, tomó una drástica decisión: habilitó dos lazaretos, que eran lugares elegidos para enviar a todos los contagiados y dispuso una custodia policial en la puerta de cada uno de ellos para evitar que los enfermos salgan o reciban la visita de familiares. Además, realizó una profunda desinfección de todo el pueblo.

La cuarentena se cumplió a rajatabla y en menos de dos meses se logró vencer a las enfermedades.

Lo más leído

Leé más

¿Qué te pareció esta noticia?

0% Me interesa
52.631578947368% Me gusta
0% Me da igual
21.052631578947% Me aburre
26.315789473684% Me indigna

Noticias relacionadas

Dejá tu comentario