¡Dejá el celu y dale atención!

La adicción al teléfono puede generar depresión en los canes.

Existen numerosos estudios que advierten lo peligroso que es estar constantemente usando el celular, desde una cuestión física hasta psicológica. Ahora, un experto del Reino Unido informó que la adicción al aparato móvil de quienes tienen mascotas, puede generar depresión en los perros y gatos.

El cirujano veterinario y fundador de VetUK, Iain Booth, contó que la obsesión por los celulares puede llevar a que los perros “estén tristes” y a generarles “un mal compartamiento”. “La dependencia de este dispositivo está poniendo en peligro las relaciones importantes que tenemos con nuestras mascotas, especialmente los perros y, en menor medida, los gatos”, aseguró. La mayoría de las personas suelen llegar a sus hogares y, en vez de compartir tiempo con sus animales, siguen hipnotizados con el celular.

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El experto explicó que los perros obedecen a los humanos por su liderazgo y que este último es quien le organiza cada faceta de su vida: le dice dónde tiene que comer y cuándo, dónde puede dormir, entre otras cosas. “Pero si uno está permanentemente conectado al teléfono, ese vínculo vital se rompe y el perro se siente golpeado porque requiere constante retroalimentación e interacción. Quiere complacerte, así es como su evolución está programada.”, afirmó.

Para Booth, si el humano está demasiado concentrado en las redes sociales o en WhatsApp y no acompaña al perro en su día a día, el animal se confundirá y se angustiará: “Algunos perros simplemente esperarán pacientemente hasta que termines de usar Instagram. Otros, sin embargo, utilizarán su estado distraído para causar líos o comenzarán a actuar para llamar su atención”.

“Las señales de advertencia de su baja anímica son la falta de interés en la comida, que el perro duerme más, se esconde del dueño o lo evitan, y puede comenzar a lamer excesivamente las patas o masticarlas”, comentó.

Dependen del dueño: Los perros necesitan de las instrucciones del dueño a diario para poder armar su rutina.

Está triste, no aburrido. por Sergio Gómez (veterinario)

Lo importante es saber diferenciar la conducta del perro cuando está aburrido de cuándo está deprimido. Normalmente, cuando está aburrido, adopta una conducta de destrozar: hace pozos, se come las plantas y cualquier cosa que encuentre, se autolesiona, por ejemplo, lamiéndose las manos de manera compulsiva.En cambio, en la depresión, se encuentra decaído e indiferente a los estímulos, no come, está triste, no quiere jugar. Las causas son varias: dolor por alguna enfermedad o golpes, cambios en la rutina como por ejemplo la llegada de un bebé o la muerte de un familiar u otra mascota, mudanzas y colocarle collar o ropa cuando no está acostumbrado, el maltrato, la indiferencia por parte del dueño y también mantenerlo atado todo el día. Cuando veas alguna de estas conductas en tu perro sin causa aparente, consulta con un veterinario.

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