El delantero fue la figura de Huracán y lo festejó con un gesto muy particular. El arquero de San Lorenzo vio la roja por un cabezazo.
Huracán logró una victoria histórica al imponerse por 2-0 ante San Lorenzo en el Nuevo Gasómetro, en un triunfo que significó la primera alegría del Globo como visitante en este escenario después de 25 años. Los dos goles del partido fueron obra del delantero ecuatoriano Jordy Caicedo, quien se convirtió en la gran figura del encuentro.
El partido, conocido popularmente como "el clásico de barrio más grande del mundo" por la cercanía geográfica entre ambos clubes, tuvo un desarrollo intenso desde el inicio. Caicedo, que ya venía de anotar en la fecha anterior, repitió su condición de goleador y con un doblete le dio los tres puntos a su equipo en condición de visitante, algo que no ocurría desde hacía más de dos décadas en este estadio.
La expulsión de Orlando Gill
El momento más polémico del encuentro llegó tras el segundo gol de Caicedo. En el festejo, el ecuatoriano realizó el gesto conocido como "Topo Gigio" dirigido a la tribuna local, lo que generó una reacción inmediata en el arquero de San Lorenzo, Orlando Gill.
El guardameta del Ciclón salió rápidamente del arco y, propinó un cabezazo al jugador de Huracán Lucas Blondel, en una acción violenta que no pasó desapercibida para el cuerpo arbitral.
El árbitro del partido, Herrera, fue alertado por el VAR y, tras revisar las imágenes, decidió mostrarle la tarjeta roja directa al arquero de San Lorenzo, dejando a su equipo con diez hombres para el tramo final del encuentro.
La decisión de Diego Martínez
Caicedo, autor de los dos tantos, fue amonestado durante la celebración de su segundo gol por el gesto realizado hacia la tribuna local. Ante esa situación, el entrenador de Huracán, Diego Martínez, optó por reemplazar al delantero en los minutos finales del partido para evitar que pudiera recibir una segunda amarilla y dejar a su equipo con un hombre menos en un momento clave del encuentro.
La decisión del técnico fue comprendida dentro del cuerpo técnico y el plantel, ya que preservar al goleador era una prioridad ante la importancia de mantener la ventaja numérica y el resultado a favor.
Una victoria que rompe una larga sequía
Más allá de la polémica, el triunfo de Huracán tiene un valor estadístico significativo. El Globo no ganaba en el Nuevo Gasómetro desde hacía 25 años, una racha negativa que finalmente se rompió gracias a la efectividad de Caicedo y al sólido desempeño colectivo del equipo dirigido por Diego Martínez.
Con este resultado, Huracán suma tres puntos clave en la pelea por ubicarse en los puestos de vanguardia del campeonato, mientras que San Lorenzo deberá recomponerse rápidamente para no perder terreno en la tabla, y además tendrá que afrontar la próxima jornada sin su arquero titular, expulsado en el clásico.
Otra ausencia será la de Facundo Gulli, quien salió lesionado en el inicio del complemento.
Te puede interesar...









